Es el proceso aquello que nos lleva a las profundidades, a entender “por qué pasa lo que pasa” y soltar lo que ya no puede seguir contigo… Es el proceso, el que forma al guerrero y borra las líneas del miedo para que puedas ver el horizonte como tuyo y no como una barrera.
Es “en el proceso” que entiendes el propósito del fuego en la prueba, aunque la llama escale, porque justo ahí es donde reconoces que cuando el fuego está dentro de ti, eso es bueno, lo malo es cuando tú estás dentro del fuego. Ahora bien, allí es cuando Dios demuestra ser el único que pone su mano en el fuego por ti, que entra donde ninguno puede, hace lo que nadie quiere y te rescata de donde no hay quien se atreva.
