El presidente Luis Abinader proclamó ayer en su discurso de rendición de cuentas que en su gobierno no hay espacio para la corrupción y advirtió que en su gobierno no hay intocables ni protegidos.
“Y por eso no habrá tregua, no habrá contemplaciones y no habrá marcha atrás. En este gobierno no existen intocables. No existen protegidos. No existen excusas. Nadie está por encima de la ley. Y cuando han surgido pruebas, incluso en instituciones tan sensibles como Senasa, la respuesta ha sido una sola: enviarlo al ministerio público para que investigue, actúe y se asuman las consecuencias. Sin interferencias.
Sin presiones. Sin encubrimientos. Por eso fortalecimos como nunca la independencia del Ministerio Público y respetamos de manera estricta la separación de poderes. Porque la justicia no puede ser un instrumento del poder político”, proclamó en tono enérgico y elevado.
Reiteró que la lucha contra la corrupción y en favor de la transparencia es un compromiso inquebrantable que asumió ante el país, su padre y Dios.
“Hace casi seis años, ante esta Asamblea al juramentarme ante el pueblo dominicano, fui claro cuando advertí, y cito textualmente: ‘No habrá impunidad para la corrupción del pasado, ni tampoco para la que se cometa en el futuro’, y también dije a quienes me acompañaban en el gobierno del cambio que, y vuelvo a citar literalmente; ‘el funcionario que se equivoque con el dinero del pueblo será
inmediatamente destituido y puesto a disposición de la justicia’. Hoy puedo decir, con la frente en alto y la coherencia intacta, que esas palabras se han cumplido. Para mí la honestidad no es un discurso: es una línea que no se cruza. La transparencia no es una opción: es un deber. Y que nadie tenga dudas: yo tengo amigos, pero no cómplices y éste gobierno no retrocede, no negocia y no se rinde frente a la corrupción.
Cueste lo que cueste; me cueste lo que me cueste. Ese es mi compromiso incondicional con mi país, con mi padre y con Dios”, sostuvo.
El gobernante se refirió a casos de corrupción como el ocurrido en el Seguro Nacional de Salud (Senasa).
“En los casos de corrupción, como el de Senasa, en el que el gobierno se ha constituido en actor civil, los culpables no solo tendrán encima todo el peso de la ley, mi compromiso es que tendrán que devolver hasta el último peso de lo robado”, sentenció.
Como parte de sus aportes a la transparencia, Abinader dijo que con las reformas a la justicia penal está cumpliendo una promesa fundamental: construir un Estado que no tolere la impunidad. los ni excepciones.
Código Penal es aporte al Estado de derecho
Abinader expuso que el país dejó atrás un Código Penal del siglo XIX que durante demasiado tiempo limitó la capacidad del Estado para enfrentar delitos complejos que afectan la seguridad y la confianza de la gente. “Reformamos también el Código Procesal Penal para eliminar trabas innecesarias, fortalecer la protección a las víctimas y evitar que el paso del tiempo se convierta en aliado de la impunid”, expuso el gobernante.
