Las defensas del organismo dependen de un complejo conjunto de células, tejidos y órganos
La alergista Risi Laidys Espinal, del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), explicó que las defensas del organismo dependen de un complejo conjunto de células, tejidos y órganos que actúan frente a virus, bacterias, parásitos y otros agentes.
Durante una entrevista en Bienestar al Día, destacó la importancia de la vacunación, la lactancia materna, una alimentación equilibrada, el descanso y la evaluación médica cuando existen infecciones recurrentes.
Hablar de “fortalecer las defensas” se ha convertido en una expresión frecuente, pero pocas veces se explica qué es realmente el sistema inmunológico, dónde se encuentra o cuáles son las señales que pueden indicar que no está funcionando adecuadamente.
La doctora Risi Laidys Espinal, alergista del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), explicó que el sistema inmunológico no está concentrado en un único órgano, sino que está constituido por células, tejidos y órganos que trabajan coordinadamente para proteger al organismo frente a diferentes agentes capaces de provocar enfermedades.
Durante una entrevista realizada por Yadira Pimentel en el programa Bienestar al Día, la especialista lo describió como una especie de escudo que permanece activo defendiendo al cuerpo frente a virus, bacterias, parásitos y otros microorganismos.
“El sistema inmune es un sistema de órganos y tejidos cuya función básica principal es proteger nuestro organismo”, explicó Espinal.
Una de sus funciones esenciales, indicó, es reconocer lo que pertenece al propio organismo y diferenciarlo de aquello que puede representar una amenaza. Para conseguirlo intervienen distintos mecanismos químicos y celulares que buscan evitar la propagación de microorganismos.
Entre las células de mayor importancia mencionó los linfocitos B y T, involucrados en diferentes mecanismos de respuesta inmunológica.
La especialista explicó que existen dos grandes formas de inmunidad: la innata y la adaptativa.
La inmunidad innata constituye la primera línea de defensa y comienza a actuar desde el nacimiento. Es la respuesta inicial del organismo ante microorganismos potencialmente dañinos.
La inmunidad adaptativa, por su parte, desarrolla respuestas más específicas y en ella tienen una participación fundamental los linfocitos B y T.
“El sistema inmunológico es un escudo realmente, donde participan diversos tipos de células que van a contribuir a que tengamos un sistema inmunológico de manera adecuada”, señaló.
La médula ósea también desempeña un papel fundamental, explicó la doctora, debido a que allí se originan células sanguíneas relacionadas con las defensas del organismo. A estas estructuras se suman el timo, los ganglios linfáticos y otros órganos que participan en la respuesta inmunológica.
Por esta razón, el sistema inmune no puede ubicarse de la misma manera que el aparato digestivo o el cardiovascular. Sus componentes se encuentran distribuidos por distintas partes del cuerpo y ejercen funciones relacionadas con las vías respiratorias, digestivas y genitourinarias.
Cuando las defensas atacan al propio organismo
Espinal explicó que el equilibrio del sistema inmunológico es fundamental porque también pueden presentarse alteraciones en las que las defensas reaccionen contra células o tejidos del propio cuerpo. Es el caso de las denominadas enfermedades autoinmunes, entre las que mencionó el lupus y la artritis reumatoide.
También existen las inmunodeficiencias, las cuales pueden ser primarias o secundarias.
Las primeras pueden estar relacionadas con alteraciones en componentes esenciales de la respuesta inmunitaria, mientras las secundarias pueden aparecer como consecuencia de otras condiciones. La especialista citó entre estas últimas las asociadas al virus de inmunodeficiencia humana, VIH.
Para determinar si una persona presenta un trastorno de las defensas, Espinal sostuvo que no basta con concluir que alguien “tiene las defensas bajas”. Es necesario conocer su historia clínica, evaluar sus síntomas y, cuando resulte indicado, realizar estudios específicos.
“Lo ideal es hacer una buena historia clínica completa, detallada”, manifestó.
Hay situaciones que pueden hacer sospechar que existe una alteración del sistema inmunológico.
La alergista mencionó como señales de atención la aparición de cuatro o más infecciones de oído durante un año, dos o más episodios de sinusitis, neumonías recurrentes y enfermedades infecciosas que responden poco al tratamiento habitual.
También recomendó prestar atención a los niños que presentan retrasos importantes en su crecimiento y desarrollo, antecedentes familiares de inmunodeficiencias o necesidad recurrente de tratamientos antibióticos más intensivos.
“Esos son de los principales signos y síntomas que debemos tomar en cuenta para valorar si tenemos o no un sistema inmune debilitado”, indicó.
La evaluación puede incluir un hemograma para observar el comportamiento de los glóbulos blancos y otros componentes sanguíneos.
Cuando existe una sospecha específica de inmunodeficiencia, puede recurrirse a estudios como la citometría de flujo, que permite valorar diferentes poblaciones de linfocitos.
Espinal explicó que estos análisis pueden estudiar marcadores de distintos grupos celulares y ayudar al especialista a identificar alteraciones de la inmunidad.
También pueden solicitarse pruebas para conocer los niveles de diferentes inmunoglobulinas y determinar si existe un funcionamiento adecuado de determinadas áreas del sistema inmunitario.
La protección comienza desde el nacimiento
La especialista destacó especialmente la importancia de la lactancia materna durante los primeros meses de vida.
“El fortalecimiento del sistema inmune comienza desde el momento en que nacemos por medio de la lactancia materna”, afirmó.
Espinal explicó que la leche materna proporciona componentes inmunológicos importantes para el recién nacido y contribuye a la protección de las mucosas de los sistemas respiratorio y digestivo, además de favorecer el desarrollo de una microbiota intestinal adecuada.
Dentro de las medidas preventivas, Espinal concedió especial importancia a mantener actualizado el esquema de vacunación.
“Tener un esquema de vacunación completo desde el momento en que nacemos fortalece lo que es el sistema inmune”, expresó.
La vacunación, agregó, constituye una de las herramientas más eficaces para prevenir numerosas enfermedades infecciosas y preparar al organismo frente a determinados agentes.
Bienestar al Día, un programa del Homs
Bienestar al Día es el programa de televisión del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS), cuyo propósito es informar y educar a la población en temas de salud, motivándole a hacer de la prevención una parte esencial de su vida diaria.
Conducido por Yadhira Pimentel, el programa presenta entrevistas fundamentales a especialistas de la salud, así como otros contenidos basados en evidencia, contribuyendo a mejorar la calidad de vida y a fortalecer una cultura de bienestar en la sociedad. Bienestar al Día se transmite todos los sábados a las 11:00 a.m., con retransmisiones a las 2:00 p.m., y de lunes a viernes a las 10:30 a.m., por CDN canal 37.
