Lía es una actriz y cineasta nacida y criada en Santiago de los Caballeros, cuyo sueño “siempre ha sido ser una actriz dominicana destacada en el extranjero”. Descubrió su pasión por la actuación desde niña, al presentarse por primera vez en un escenario. Mientras estudiaba Comunicación Social con mención audiovisual, se mudó a Santo Domingo para acercarse a la industria, pero al notar que le daban más oportunidades a influencers que a los actores, entonces creó su canal de YouTube “LiodeLia”, donde durante cinco años interpretó múltiples personajes. “Ese proyecto, junto con mi formación actoral, me ha convertido en la actriz que soy hoy”, afirmó Lockhart, quien emigró a Estados Unidos donde amplió y consolidó su trayectoria en cine, teatro y contenido digital, y construyó una carrera marcada por historias que dialogan con la experiencia migratoria, la identidad cultural y la mujer latina contemporánea.
¿Cuándo empezaste en el mundo del cine y el teatro, y qué te impulsó a elegir el arte cinematográfico como tu carrera profesional?
Me presenté por primera vez en un teatro a los 12 años y desde entonces no he dejado de actuar. Me consolidé como actriz en 2018 con mi participación como “Celina” en la película Hermanos, dirigida por Archie López y protagonizada por Raymond y Miguel. Amo el teatro, pero la magia de este solo ocurre cuando se está en un espacio y momento específico. El cine, en cambio puede llegar a cualquier lugar donde haya una pantalla. Me impulsa la posibilidad de entretener, educar y conectar con personas de distintas culturas de manera simultánea, y a través de historias dominicanas mostrarle al mundo lo que significa ser dominicano.
¿Cómo describirías tu formación?
Además de mis estudios universitarios y entrenamiento actoral continuo desde los 12 años con base en el método Stanislavski, formé parte de grupos de teatro juvenil y universitario, y me he seguido preparando en técnicas como el método Meisner y el de Uta Hagen. También realicé un curso intensivo de ocho meses con la HAPA (Hollywood Academy of Performing Arts) y actualmente entreno con una coach de actuación para cine y televisión. A la par, he desarrollado experiencia en teatro, cine y plataformas digitales, destacando mi canal “LiosdeLia”, donde interpreté múltiples personajes, y continúo en constante formación explorando métodos como el Chubbuck.
¿Como parte de una nueva generación de actores, cuál es tu objetivo?
Como parte de una nueva generación de actores, creo que nuestra voz es necesaria y valiosa. Nuestra manera de ver y enfrentar la vida aporta nuevas perspectivas que merecen ser escuchadas. Mi objetivo es seguir preparándome y llevar esa representación a cada espacio que alcance, tanto en el cine dominicano como en el internacional.
¿Puedes reconocer técnicas o procedimientos escénicos a los que recurres frecuentemente cuando participas en una obra o película?
Diría que mi enfoque es una combinación de los distintos métodos que he aprendido a lo largo de mi formación. Actualmente, los que más utilizo son Uta Hagen, Meisner y Chubbuck, ya que me permiten trabajar desde la verdad emocional, la escucha activa y las necesidades del personaje.
¿Combinas tu formación actoral con la escritura y proyectos narrativos? ¿Qué similitud existe entre ambas?
Lo que busco es contar historias desde la verdad. A través de ambas exploro la identidad, las emociones y procesos reales de transformación. Con la escritura tengo más libertad y control sobre los mundos que construyo, pero con la actuación les doy vida. Ambas se complementan y me ayudan a entender mejor a los personajes, sus conflictos y sus contextos, especialmente en historias de migración, identidad femenina y transformación personal.
¿Qué es lo primero que haces al abordar un nuevo personaje?
Lo primero es desarrollar una biografía del personaje a partir de la información que ofrece el guion. Luego, busco las similitudes que tenemos, porque para interpretar a alguien primero necesito entender quién es realmente. A partir de ahí, trabajo la voz y el movimiento corporal para darle vida de forma auténtica.
¿Cuál ha sido el mayor desafío en tu carrera profesional?
Uno de los mayores desafíos ha sido mi primer protagónico en Estados Unidos, el cortometraje “Proxy”, con miras a desarrollarse como largometraje y próximo a estrenarse en verano de 2026. En este proyecto interpreto dos personajes: un holograma de una mujer creado con inteligencia artificial con inglés neutral, y una víctima de secuestro y abuso sexual, con su acento dominicano. Ha sido un reto muy exigente y transformador, y estoy orgullosa del resultado. Tengo muchas ganas de que el público pueda verlo.
Asumes tu primer protagónico en el largometraje del actor y director dominicano Manny Pérez, La vida chueca ¿Cómo te preparaste para este rol y cuál fue el aprendizaje?
Empecé con un diario actoral donde desarrollé cada una de las escenas de “Yuleisy”, mi personaje, y su relación con los demás personajes de la película. A partir de ahí construí un arco emocional que espero se vea reflejado en pantalla. Un dato curioso es que tuve que aprender a colocarme una peluca, ya que la versión joven de Yuleisy lleva mi cabello natural, mientras que la versión mayor usa el cabello lacio. Trabajar con Manny fue una verdadera masterclass, sumamente inspiradora, especialmente porque también estoy trabajando para eventualmente producir mis propias películas. Pero lo más importante que aprendí es que el resultado depende en gran parte del equipo de trabajo: si tu crew es bueno, la película será buena.
¿Cómo te imaginas el futuro del arte escénico y cinematográfico en República Dominicana?
Lo imagino brillante. Nuestro país tiene mucho talento y muchas historias que contar. Existe una creatividad muy particular que nace de la necesidad, y eso es algo que he visto en el talento dominicano: encontramos la manera de crear, haya recursos o no. Por eso, hay que seguir apostando al arte y al cine dominicano, y mostrarle al mundo todo lo que tenemos para dar.
Encanto
Amo el teatro, pero la magia de este solo ocurre cuando se está en un espacio y momento específico. El cine, en cambio, puede llegar a cualquier lugar donde haya una pantalla”.
Inspiración
Me impulsa la posibilidad de entretener, educar y conectar con personas de distintas culturas de manera simultánea, y a través de historias dominicanas mostrarle al mundo todo lo que tenemos para dar”.
