En octubre de ese año, la República Dominicana vivió un período de tensión política, marcado por la ilegalización del MPD y la llegada de una comisión de la OEA para investigar presuntas violaciones de los derechos humanos.
En esta entrega de Zona Retro, repasamos el panorama político dominicano de octubre de 1961, marcado por la declaración de ilegalidad de la agrupación socialista Movimiento Popular Dominicano (MPD) y la llegada al país de una comisión de derechos humanos de la OEA para investigar presuntas violaciones, en medio de la crisis política que atravesaba la nación.
Antecedentes
En junio de 1960, Máximo Antonio López Molina y Andrés Marcelino Ramos Peguero llegaron a Santo Domingo procedentes de Cuba, con el propósito de fundar el Movimiento Popular Dominicano (Partido Socialista). Su llegada se produjo en el marco del plan de Trujillo, que contemplaba conceder plena libertad de acción al Partido Comunista.
Los recién llegados manifestaron que, mediante las denuncias que presentarían en su manifiesto, buscaban reunir a otros luchadores comprometidos con la causa patriótica, dispuestos, según expresaron, a entregar sus vidas por la nación.
Para el 12 de junio, López Molina y Ramos Peguero ya habían establecido su agrupación de izquierda en la avenida José Trujillo Valdez núm. 12. Como emblema, el movimiento adoptó una bandera negra y roja con la inscripción “Libertad o Muerte”.
El 19 de junio, los integrantes del MPD protagonizaron su primer enfrentamiento con sectores anticomunistas. López Molina reconoció entonces que, gracias a la protección policial, los daños ocasionados por los atacantes a las propiedades del partido habían sido mínimos.
Opuestos a coalición
El 19 de septiembre, el MPD manifestó abiertamente su rechazo al gobierno de coalición propuesto por el presidente Joaquín Balaguer. En su lugar, la agrupación planteó la formación de un gobierno de unidad nacional en el que también tuviera participación.
La exclusión del MPD de la propuesta de coalición quedó en evidencia durante un encuentro entre Balaguer y el doctor Pedro A. Pérez, vocero del Partido Nacionalista Revolucionario. En esa reunión, Pérez preguntó al mandatario por qué la organización no había sido invitada a formar parte del Gobierno. Balaguer respondió que la agrupación había quedado excluida debido a su filiación comunista.
Allanan local del movimiento
El 22 de octubre, las autoridades allanaron el local del Movimiento Popular Dominicano (MPD), en una intervención dirigida por el doctor Fabio Rodríguez, procurador fiscal del Distrito Nacional, con la participación de agentes de la Policía Nacional comandados por el capitán Isidoro Santos Brito.
Cuando las autoridades llegaron, el establecimiento de la agrupación política permanecía cerrado. En su interior, ubicado en la avenida Mella núm. 19, encontraron muebles y materiales de propaganda, entre ellos ejemplares del periódico Libertad. Todos los objetos hallados fueron retirados del lugar.
Tras la intervención, el procurador fiscal informó que el MPD había sido declarado ilegal y que, en consecuencia, sus instalaciones quedaron clausuradas.
Al responder las preguntas de periodistas nacionales y extranjeros, Rodríguez aseguró que los dirigentes de la organización permanecían en libertad y que las autoridades no habían emprendido ninguna acción contra ellos.
Arribó comisión investigadora
Ese mismo 22 de octubre, mientras la prensa nacional daba a conocer la ilegalización del MPD, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), llegó a Santo Domingo para investigar presuntas violaciones de los derechos humanos en el país.
Según informaciones difundidas por la agencia noticiosa Prensa Unida Internacional, la llegada de la delegación estaba prevista inicialmente para la tarde del día 23. Sin embargo, sus integrantes arribaron a la capital dominicana durante la mañana del 22.
A su salida del aeropuerto, los comisionados encontraron numerosos grupos de personas que portaban pancartas y letreros con consignas de orientación comunista y de rechazo a Estados Unidos.
Entre los mensajes exhibidos figuraban “Castro, libertador de América”, “Santo Domingo sí, yanquis no” y “Dominicanos sensatos aplauden Gobierno de Balaguer”, entre otras expresiones.
Símbolos rojos
Las manifestaciones de rechazo a Estados Unidos también quedaron plasmadas en distintos espacios de la ciudad. En el pavimento de la avenida de las Américas, así como en vallas publicitarias y fachadas de varias residencias, personas no identificadas habían pintado consignas antinorteamericanas y el símbolo comunista de la hoz y el martillo, utilizando pintura roja.
Tras el paso de la caravana de vehículos por la avenida, las autoridades ordenaron borrar los lemas y símbolos que habían sido plasmados en esos espacios.
Miembros de la comisión
La delegación estuvo encabezada por el profesor Manuel Bianchi e integrada, además, por la licenciada Ángela Acuña de Chacón, los doctores Gabino Fraga y Reynaldo Galindo Pohl, y el profesor Duard Sandifer.
El equipo de secretaría estaba compuesto por los doctores Luis Roque y Guillermo Cabrera, junto a Diana Frazer. La comisión viajó desde Nueva York en el clipper Nightingale, de la compañía Pan American.
En el aeropuerto, los miembros de la delegación fueron recibidos por los doctores Carlos Federico Pérez y Pérez, subsecretario de Relaciones Exteriores, y Álvaro Logroño Batlle, ministro encargado de la División de Protocolo. La visita se realizó con autorización del Gobierno dominicano.
Representación continental
A su llegada, la abogada costarricense Ángela Acuña de Chacón, vicepresidenta de la comisión, informó a la prensa que la delegación tenía previsto permanecer una semana en el país. También aclaró que sus integrantes no actuaban en representación de sus respectivas naciones, sino en nombre del continente americano.
En ese sentido, Acuña de Chacón explicó que se trataba de la primera misión internacional de la CIDH, organismo fundado un año antes. Asimismo, expresó su esperanza de que en el futuro pudieran realizarse visitas similares a otros países de América.
La vicepresidenta manifestó que sentía el mismo afecto por todas las naciones americanas y aprovechó la ocasión para enviar al pueblo dominicano “el más fraternal de los saludos”.
Comisión visita al primer mandatario
La agenda de la delegación incluyó una audiencia con el presidente Joaquín Balaguer en el Palacio Nacional. El encuentro tuvo lugar a las cinco de la tarde, en un salón contiguo al despacho del jefe de Estado, donde el mandatario manifestó la disposición de su Gobierno de colaborar con las labores de investigación del organismo internacional.
Entre los integrantes de la comisión que participaron en la audiencia figuraban el profesor Manuel Bianchi, la licenciada Ángela Acuña Chacón, el doctor Gabino Fraga y su esposa, el doctor Reynaldo Galindo Pohl, el profesor Duard Sandifer y el licenciado Luis Roque.
A su llegada al Palacio Nacional, los visitantes fueron recibidos por el embajador y doctor Álvaro Logroño Batlle, encargado del Protocolo, quien los acompañó ante el presidente.
Ratificación de propósitos
Tras los saludos protocolares, Balaguer y los integrantes de la comisión intercambiaron impresiones sobre los asuntos relacionados con la misión que los habían traído al país.
Durante la reunión, el mandatario les deseó éxito en sus labores y aseguró que contarían con la colaboración del secretario de Justicia y del procurador general de la República. Ambos funcionarios, explicó, les facilitarían datos, memorandos y otros documentos necesarios para sus investigaciones.
Por su parte, el profesor Manuel Bianchi, en representación de la delegación, agradeció al presidente la disposición del Gobierno dominicano de cooperar con los trabajos de la comisión y aprovechó la ocasión para plantearle algunos asuntos.
Balaguer reafirmó entonces el compromiso de su Gobierno con el respeto a los derechos humanos. Aseguró que, aunque el país atravesaba un período de emergencia, no se había aplicado la legislación correspondiente.
Asimismo, sostuvo que ninguna garantía había sido suspendida, pese a que se habían presentado circunstancias que, según explicó, pudieron justificarlo. El mandatario reiteró, además, la voluntad de su Gobierno de continuar impulsando el proceso de democratización del país, a pesar de los obstáculos que pudieran surgir.
