“La nueva longevidad no es un tema de personas mayores, es de todos”

El doctor Diego Bernardini hace un repaso por cada etapa. El inicio es preparación, guía y establecimiento del ritmo

Desde que circuló en las redes el anuncio de que el doctor Diego Bernardini, experto en longevidad, vendría al país a dictar su conferencia “La maratón de la vida”, recibí un mensaje de mi hermana Claudia, ya casi en sus 50 años, para decirme que era un evento que no se podía perder.

¿De qué se trataba este asunto?, pensé. Resulta que el tema era precisamente la nueva longevidad, un encuentro organizado por la Sociedad Dominicana de Logoterapia y Tanatología, cuyo contenido se convirtió en una reflexión sobre cómo estamos viviendo y cómo deseamos encarar la etapa más larga de nuestras vidas.

El relato de Bernardini inició con la metáfora de la vida como una maratón de 42 kilómetros, en la que cada tramo simboliza los cambios que atravesamos. Este cambio de mirada se debe al fenómeno de la longevidad extendida, algo que hasta hace muy poco era excepcional. Como señala el doctor: “Estamos presenciando un siglo en donde la preparación para una vida más larga es esencial”.

¿Qué sucede en República Dominicana? Según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), la tendencia hacia una población envejecida en el país es clara y muestra un crecimiento constante.

Uno de sus documentos dice: “Este fenómeno demográfico presenta implicaciones extensas que requieren una atención urgente en sectores clave como salud, seguridad social y planificación urbana.

El aumento en la proporción de adultos mayores incrementa la demanda de servicios de salud especializados, incluidos cuidados geriátricos y crónicos, lo que enfatiza la necesidad de una planificación estratégica para el desarrollo y la adecuación de centros de salud y residencias geriátricas”.

Para comprender el proceso del avance de los años, el gerontólogo hizo un repaso por cada etapa de la vida. Sobre el inicio (infancia y juventud), explicó que se trata de la preparación, guía y establecimiento del ritmo.

“Aquí se insiste en formar a los jóvenes para vidas largas, lo que implica trabajar más, ahorrar más y aprender constantemente para reinventarse en un mundo cambiante, marcado por fenómenos como la inteligencia artificial”, aseguró.

Ya en la media maratón —la adultez temprana y madurez— es el momento de la consolidación, el equilibrio y la resistencia; de establecer vínculos afectivos significativos —una de las variables más determinantes para el bienestar— y de desarrollar resiliencia frente a las primeras frustraciones.

Mientras que la mediana edad, entre 40 y 65 años, lejos de ser una “crisis”, Bernardini la define como una transformación. Es el período de redefiniciones internas y preguntas existenciales: “¿Qué hice de mi vida?”
El doctor enfatiza que el objetivo no es simplemente sumar años (el cuánto), sino vivir con calidad (el cómo). Rechaza los titulares que hablan de alcanzar los 150 años sin considerar la experiencia vital.

La clave, especialmente en la segunda mitad de la vida, es reconocer la trascendencia, el legado y el impacto que deseamos dejar, combatiendo la tendencia social a encasillar a las personas mayores. “La edad cronológica lo único que refleja es el tiempo que llevamos vivos. En ese documento no aparecen nuestras ideas, sueños o proyectos”, recordó.

Cinco perspectivas sobre la nueva longevidad

Según Bernardini, la nueva longevidad debe entenderse desde cinco perspectivas: más personas mayores, mayor independencia, nuevos roles e intensidades, diversidad de experiencias y construcción de diferencia. Esta segunda mitad de la vida, la más extensa de todas, debe prepararse con propósito, disfrute y la satisfacción de la tarea bien hecha.“Cuando llegamos a la meta, vemos esa línea y miramos hacia atrás, tengamos la tranquilidad de que lo hicimos como quisimos, de la mejor manera posible, entendiendo que no todas las cosas en la vida se hacen como uno quiere, sino como uno puede”, expresó.

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