La actividad, que tuvo lugar en La Bodega, es una experiencia enológica diseñada para celebrar la cultura del vino y ofrecer vivencias únicas a sus clientes y aliados.
En esa actividad enológica, que reunió a amantes del vino y la gastronomía, los asistentes disfrutaron de una selección curada de etiquetas representativas: espumosos, blancos esenciales, vinos de carácter y largas crianzas, tintos icónicos y un cierre memorable con vinos de postre, además de música en vivo.
Durante la actividad, expertos enólogos y el equipo de La Bodega guiaron a los invitados en la degustación de más de treinta etiquetas en ocho estaciones temáticas que celebraban cada momento del vino, entre ellas las marcas Laurent-Perrier, Gramona III Lustros, Juvé & Camps Gran Reserva, Oremus Mandolás, La Rioja Alta Gran Reserva 904, Corimbo I y 200 Monges Reserva, ideales para los paladares más exigentes.
En ese sentido, ejecutivos de La Bodega consideraron que desde sus inicios, la empresa ha sido un puente entre las bodegas más emblemáticas del mundo y quienes valoran la tradición, la calidad y el arte de lo auténtico, y reafirman su compromiso de ofrecer experiencias memorables y una selección de vinos y destilados de clase mundial.
