Como lectura sabatina dedicamos el espacio a cuatro tipos de personajes que socialmente hacen más mal que bien. 1. El que solo rumia resentimiento por lo que convive entre perezosos y tóxicos. 2. El “revolucionario” de la boca hacia afuera, que desprecia y le amarga la vida que llevó de pobre, y que le angustia ser visto con recelos por los ricos ya que no es uno de los suyos. 3. El del vaso medio vacío, con una pesada carga a cuestas de envidia personal. Y un cuarto espécimen que monseñor Francisco Arnaiz calificó de eunuco social, un tipo de gentuza que ante su incapacidad para aportar algo positivo, abomina del éxito ajeno y en nada contribuye al progreso social, y cuya sola presencia malhumora y deprime.
