La concentración de inversiones públicas en Santiago plantea preguntas sobre la distribución territorial de los recursos del Estado. Cuando las obras gubernamentales se acumulan en una ciudad, puede surgir la percepción de que recibe una atención privilegiada frente a otras provincias sobre todo las fronterizas. Sin embargo, la inversión debe evaluarse con datos sobre necesidades, población. El origen familiar de un presidente no debería determinar dónde se construyen las obras, pero tampoco puede sustituir el análisis de las decisiones presupuestarias. Lo fundamental es conocer los criterios utilizados para asignar los recursos públicos y comprobar si responden a una estrategia nacional.
