El tres de mayo, establecido por la ONU, es el Día Mundial de la Libertad de Prensa, ocasión propicia para una reflexión a partir de esta premisa: En el país existe un estado general de respeto a la libertad de prensa, según todos los informes, que cuando abordan la libertad de expresión nunca miden la autocensura. No son pocos los que callan o se amilanan y no defienden lo que creen por la tendencia a lapidar y descalificar al que disiente. Es altamente riesgosa para la democracia la tendencia de “acribillar” al que emita juicios que vayan contra la corriente o critiquen al poder. Es una pena que la autocensura gane espacio en República Dominicana, porque el miedo a hablar está escrito en las páginas más negativas de la historia de la humanidad.
