Segundo día del año 2026

Este es mi primer artículo de este año 2026 y lo escribo el 2 de enero, cuando el país todavía bosteza. Aún queda café frío en las tazas, restos de uvas en la memoria y esa sensación de que todo empieza hoy, aunque en realidad empezó hace siglos y sigue igual. El segundo día del año tiene algo de frontera falsa.

No es fiesta ni rutina. Es un pasillo.

Entramos en un tramo curioso: el país empieza a despertar y los objetivos programados, esos que se escriben con letra grande el 31 por la noche, comienzan a pedir explicaciones. La gente empieza a valorar el inicio del año como si fuera un interruptor. Año nuevo, vida nueva. Proyectos nuevos. Promesas recicladas. Y, aun así, algo se mueve.

A mí me toca iniciar el año con una serie de artículos en los que voy a intentar demostrar una idea incómoda: en este país no existe la llamada desafección política, o al menos no como nos la cuentan. Lo que hay es otra cosa. Un término nuevo que va más allá del marco sociopolítico habitual, más hondo y menos elegante. No es que la gente no crea en la política. Es que no se reconoce en ella.

No voy a escribir análisis tallados en piedra. No soy Moisés ni esto es una tabla sagrada. Pero sí propongo que analicemos juntos el camino por el que transitan los partidos y la sociedad, que a veces parecen ir por la misma carretera en direcciones opuestas, saludándose con la mano como si todo fuera normal.

He revisado varias encuestas hechas en noviembre. No porque las encuestas digan la verdad, sino porque mienten siempre de la misma manera y eso también es información. Los resultados me servirán como base para un diagnóstico más preciso, o al menos más claro, para la gente pensante, que no siempre es la más ruidosa ni la más invitada a los platós.

Algunos amigos se enfadan cuando leen estos análisis. Otros los ven como un mapa para mejorar sus proyectos partidarios. Me parece bien. El enfado indica interés y el interés indica vida. Lo contrario sería el silencio cómodo, ese sí es peligroso.

Créame algo: el objetivo de estos análisis no es molestar por deporte ni dar lecciones desde una altura inexistente. Es concienciar a la gente y a los políticos de que el camino por el que estamos transitando necesita reformas urgentes.

Nos vemos el lunes…

Posted in DE UNA SENTADA

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas