En su gestión de seis años Haití ha sido prioridad para el presidente Abinader, preocupado para que la comunidad internacional acuda en su ayuda, además el cuidado y mantenimiento irrestricto de toda la franja fronteriza, como una muralla que a la postre beneficia al vecino que, se puede decir, mantiene ese flanco cubierto. Cuando suceden hechos en su territorio, como ahora con los soldados salvadoreños, se les ha brindado el apoyo posible, y nuestros hospitales están al servicio de tropas extranjeras destacadas allí. Por eso sorprende la cita al embajador dominicano en Puerto Príncipe por la cancillería haitiana, por una supuesta incursión de soldados dominicanos en su territorio, cuando lo que más han hecho nuestros militares es cuidarlos a ellos y mantener a raya a sus delincuentes y bandoleros
