El cerebro cambia con cada pensamiento, dice la ciencia, pero cuando pensamos con base en lo que vemos alrededor podemos confundirnos, a veces vemos las vidas “editadas” en series y películas y nos volvemos impacientes al interactuar con nuestra realidad. Puedes terminar normalizando lo que ves continuamente y desfigurar la realidad que vives. Todo lo que te rodea y lo toleras entra a tu ser sin resistencia y se instala allí. ¿Cuántos pensamientos propios tienes? ¿Cuántos pensamientos divinos te visitan? Dios dice en Isaías 55:8,9 «Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.» Eres lo que eliges, te conviertes en lo que toleras, elegir te define.
