El ministro de Hacienda, Magín Díaz, afirmó que el país puede sostener su crecimiento económico aumentando la inversión pública y eliminando trabas que frenan la inversión privada. Reconoce, sin embargo, que el Estado no dispone de los recursos necesarios para impulsar por sí solo el desarrollo, por lo que el dinamismo económico dependerá del sector privado. En ese contexto, cobra sentido la advertencia de Pepe Abreu de que los empresarios deben velar por la paz laboral, un componente esencial para la estabilidad productiva. Mientras no lleguemos a una economía robotizada, la convivencia entre capital y trabajo seguirá siendo determinante para sostener el crecimiento.
