Acontecimientos destacados de la última semana de octubre de 1966

El cierre de octubre de 1966 estuvo marcado por los enfrentamientos entre el presidente Joaquín Balaguer y el exmandatario Juan Bosch por la situación política

En esta entrega de Zona Retro, repasamos el panorama político dominicano de octubre de 1966, cuando los enfrentamientos públicos y las diferencias entre las principales figuras políticas ocuparon las portadas y los titulares de la prensa nacional. La discusión sobre las garantías democráticas en el país y la posibilidad de una reelección presidencial concentraron buena parte de la atención pública y marcaron la agenda política de aquellos días.

Bosch denuncia un clima de terror y restricciones a la oposición

El profesor Juan Bosch expuso varias situaciones que, a su juicio, demostraban que el Gobierno impedía el ejercicio de una oposición democrática en el país.

El expresidente sostuvo que una muestra de ello era que los proyectos presentados por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), permanecían archivados en las cámaras legislativas, algunos durante más de tres meses, sin recibir atención.

Asimismo, señaló las cancelaciones de dirigentes y empleados perredeístas que, según afirmó, se estaban produciendo en distintas localidades del país, tanto en dependencias del Gobierno central como en los ayuntamientos.

Bosch también sostuvo que la democracia debía manifestarse mediante acciones concretas y no limitarse a los discursos. A su entender, el hecho de que los periódicos y los partidos políticos pudieran expresarse libremente no era suficiente para garantizar un sistema democrático si sus planteamientos no eran escuchados ni propiciaban las rectificaciones necesarias.

En ese sentido, advirtió que, cuando la opinión pública carecía de influencia en las decisiones, podía transformarse en agitación. Por ello, consideraba indispensable que la democracia tomara en cuenta las demandas y los planteamientos de la ciudadanía, a fin de evitar que el descontento alcanzara ese nivel.

Balaguer rechaza los señalamientos de Bosch

En respuesta a las declaraciones del exmandatario, el presidente Joaquín Balaguer negó que en el país existiera un estado de terror, como había denunciado Bosch.

El jefe de Estado rechazó las afirmaciones de la oposición sobre una supuesta situación de terror y hambre, y sostuvo que sus representantes se dedicaban a hacer política mediante la difusión de rumores y pronunciamientos públicos.

En esa misma línea, Balaguer afirmó que el PRD desarrollaba sus actividades políticas con normalidad y pidió a sus dirigentes que identificaran cuáles reuniones les habían sido prohibidas. También los emplazó a precisar qué hechos de terror podían atribuirse a las autoridades.

Por su parte, Bosch había sostenido que su partido intentó ejercer una oposición democrática, pero que el Gobierno no la toleraba. También señaló que la población, sumida en condiciones de miseria, estaba más preocupada por resolver sus necesidades que por las disputas políticas.

Durante una entrevista concedida al periódico El Caribe, Juan Bosch anunció sus planes de viajar a Europa y dejó abierta la posibilidad de apartarse en el futuro de la actividad política.

En tanto, Balaguer evitó responder a las críticas que el dirigente José Francisco Peña Gómez había formulado contra su gestión y se limitó a expresar: “No quiero entrar en polémicas con Peña Gómez”.

El presidente ofreció la entrevista poco después del mediodía, al concluir un encuentro en su despacho del Palacio Nacional con los integrantes de la misión técnica de las Naciones Unidas que se encontraba de visita en el país.

La reelección presidencial dividió a los sectores políticos

Mientras el intercambio de declaraciones entre Balaguer y Bosch mantenía la atención sobre las condiciones políticas del país, otro asunto generaba diferencias entre el oficialismo y la oposición: la posibilidad de que el mandatario aspirara a un nuevo período presidencial en los comicios de 1970.

En ese escenario, el senador Alberto Dimaggio M. (PR), representante reformista por San Juan de la Maguana, presentó una moción para que la Constitución que se elaboraba no estableciera expresamente si el presidente de la República podía o no ser reelegido. La propuesta dejaba abierta la posibilidad de que Balaguer se presentara nuevamente como candidato presidencial.

La discusión tenía como antecedente una propuesta del senador Adriano Uribe Silva (PR), representante de San Cristóbal, quien había planteado días antes que la Carta Sustantiva no consagrara ninguna disposición sobre la reelección presidencial. Su intención, según explicó, era dejar al pueblo la posibilidad de elegir a la persona que considerara más idónea para ocupar la Presidencia.

Sin embargo, Uribe Silva retiró su propuesta luego de que la Comisión Especial Mixta, encargada de estudiar el proyecto constitucional, aprobara por mayoría incluir una disposición relacionada con la reelección en la Carta Sustantiva.

Posteriormente, el informe de la Comisión fue dejado a un lado cuando Dimaggio presentó su propia moción. La iniciativa buscaba que la cuestión de la reelección no figurara expresamente en el texto constitucional que se encontraba en elaboración.

El artículo 49 del proyecto de Constitución, utilizado como documento de trabajo para la redacción de la nueva Carta Magna, establecía lo siguiente: “El Poder Ejecutivo se ejerce por el presidente de la República, quien será elegido directamente, sin que pueda ser reelegido para el período siguiente”.

La votación que definió la discusión del artículo 49

El artículo 49 fue el único aprobado durante aquella sesión de la Asamblea Constituyente, que se extendió por más de cuatro horas. Su discusión había comenzado una semana antes, cuando el licenciado Adriano Uribe Silva expuso los argumentos relacionados con la propuesta sobre la reelección presidencial.

Para conseguir la aprobación de la moción presentada por Dimaggio, el bloque reformista necesitaba reunir 65 votos, equivalentes a las dos terceras partes de los 98 constituyentes presentes. En la sesión participaron 70 legisladores reformistas y 28 representantes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

La moción fue aprobada con 69 votos a favor y 21 en contra. Según las informaciones de la época, aparentemente uno de los integrantes del sector mayoritario se encontraba fuera del salón de sesiones al momento de la votación.
Varios congresistas del partido de Gobierno se refirieron a la necesidad de que el doctor Balaguer pudiera optar por la reelección presidencial. Sostuvieron que su continuidad permitiría completar la obra de gobierno del primer mandatario.

De esta manera, la discusión sobre las garantías democráticas y el ejercicio de la oposición coincidió con el debate constitucional sobre la continuidad presidencial. Dos asuntos que, desde distintos escenarios, reflejaron las diferencias entre el Gobierno y sus adversarios políticos durante los últimos días de octubre de 1966.

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