Santo Domingo y el ciclón San Zenón: Solidaridad caribeña y prensa.

El pasado jueves 3 de septiembre se cumplieron 96 años del paso destructivo por la República Dominicana del ciclón San Zenón. San Zenón que también causó daños en menor grado en Dominica, Martinica, Puerto Rico, Cuba y en los estados de Florida y Carolina del Norte en Estados Unidos, se formó al este de las Antillas Menores y afectó la República Dominicana como huracán categoría 4 en la escala Saffir-Simpson.

Destrozó la ciudad de Santo Domingo provocando más de 3,000 muertos, más de 6,000 heridos, unas 30,000 personas sin hogar, y enormes pérdidas económicas que se agregaban a los efectos que había provocado en la economía dominicana la crisis de 1929. El huracán destruyó la ciudad dieciocho días después de que se juramentara como presidente de la República Rafael Leónidas Trujillo Molina lo que le permitió instrumentalizar políticamente la tragedia.

Al día siguiente de la devastación, el Congreso Nacional aprobó una Ley que “suspendió las garantías constitucionales y le otorgó al Presidente poderes extraordinarios para tomar todas las medidas económicas y de cualquier carácter que sean necesarias para socorrer los pueblos, socorrer las personas y las propiedades; para levantar fondos sobre crédito público, distribuir socorros y en general para que obre según entienda y lo demandaban las circunstancias”.

La magnitud de la devastación la recoge de manera expresiva la prensa de la época. En la edición del 5 de septiembre el periódico La Información señalaba que: “Las primeras noticias llegadas, sobre la capital, dan impresiones pavorosas sobre la magnitud del desastre producido por el ciclón”. El 6 de septiembre el mismo periódico resaltaba que: “La ciudad Capital fue arrasada por el ciclón, quedando completamente barrido el ochenta por ciento de sus casas”. El 8 de septiembre expresaba que: “El impetuoso huracán que azotó con inusitada furia la ciudad Capital, ha sembrado por doquiera, la muerte, la ruina y la desolación”.

Por su parte el periódico Listín Diario en su edición del 10 de septiembre describía la magnitud de la catástrofe en el título de: “Fue azotada la ciudad por un huracán de intensidad apocalíptica, el cual la redujo a escombros en pocas horas, sembrando el exterminio”.

La catástrofe provocada por el ciclón puso de manifiesto la solidaridad que caracteriza al pueblo dominicano. En los días siguientes al devastador fenómeno, en la prensa aparece constantemente las muestras de solidaridad y de apoyo. Se mencionan los diversos comités de socorro pro damnificados del ciclón de diversos pueblos del país; aparecen las listas de los contribuyentes, se menciona la realización de recolectas en las escuelas y en las logias y el apoyo de empresas realizando funciones a beneficio de las víctimas del ciclón.

Igualmente, en los titulares de la prensa se muestra el apoyo del pueblo ante la tragedia provocada por San Zenón en la ciudad de Santo Domingo. Por ejemplo, la edición del 9 de septiembre del periódico La Información señala que: “El pueblo dominicano da muestras de tesonera solidaridad en el desastre de Santo Domingo”; la del 10 de septiembre dice que: “Sigue el incesante envío de socorros del Cibao para los damnificados capitaleños”. Así mismo, la edición del 11 de septiembre describe que: “Ha quedado probada una vez más la proverbial generosidad de los dominicanos.

Dinero en efectivo, víveres en cantidad considerable y materiales de abrigo, han sido enviados a la Capital desde los distintos puntos de la República”; mientras que el 12 de septiembre expresa que: “Los distintos pueblos de la República y de las naciones amigas han correspondido al llamamiento que se les hiciera en demanda de socorros en favor de los damnificados de la capital”.

La diáspora también dio muestra de apoyo. El Listín Diario en su edición del 10 de septiembre, señala que: “Los miembros de la colonia dominicana han organizado un comité bajo los auspicios del consulado dominicano para levantar fondos para socorrer el área afectada por el huracán”.

La Iglesia Católica fue otra institución de gran impacto en la ayuda a través de sus parroquias, iglesias y del clero tanto nacional como internacional. El periódico La Información en su edición del 12 de septiembre señala que: “Su Santidad el Papa Pío XI ha contribuido con 50.000 liras destinadas a socorrer los damnificados. Al mismo tiempo comisionó al Nuncio Monseñor Taffi expresar en su nombre su condolencia al Gobierno dominicano en la persona del presidente de la República”. El mismo periódico señala el 15 de septiembre que: “El Ilustrísimo Obispo de San Juan ha ordenado que en todas las parroquias y capillas de la diócesis se haga una colecta general para ayudar a los damnificados”.

La solidaridad internacional y de los pueblos caribeños también se expresó en la formación de comités de ayuda, actividades de recaudación de fondo, entre otras actividades. Los titulares publicados en los días siguientes muestran dicho apoyo. En la edición del 10 de septiembre del decano de la prensa dominicana se podía leer: “La noticia del desastre despierta en el mundo el sentimiento caritativo, de todas partes envían médicos, medicinas, dinero y abundantes provisiones y otros auxilios”; mientras que en la edición del 12 de septiembre se podía leer que: “Las naciones del viejo y nuevo mundo tienden amorosamente sus manos a Santo Domingo, con motivo de la catástrofe”.

La prensa reseñó el apoyo de los Estados Unidos y Puerto Rico a través del envío de aviones y barcos con medicamentos, médicos, enfermeras, ropas y alimentos para atender a los damnificados y apoyo monetario. De igual forma, la prensa constantemente describía los aportes y el apoyo de Cuba, Haití, México, Venezuela, Curazao y de Europa de España e Inglaterra, entre otros.

La catástrofe y la respuesta del gobierno de Trujillo fue utilizada políticamente por el régimen para construir una narrativa que elevaba a Trujillo al rango de constructor de la nueva nación. Este aspecto es analizado de forma profunda por el historiador Frank Moya Pons en su obra “El ciclón de San Zenón y La Patria Nueva: reconstrucción de una ciudad como reconstrucción nacional” y por la historiadora Lauren Derby que en su trabajo “La seducción del Dictador: Política e imaginación popular en la Era de Trujillo” le dedica al tema, el capítulo 2, bajo el título de: “San Zenón y la construcción de ciudad Trujillo”.

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