La cantante lírica y compositora dominicana Stephany Ortega fue la protagonista del fin de semana que acabamos de pasar, con par de presentaciones (viernes 31 de julio y sábado 1 de agosto del 2026) en un sitio más bien pequeño, pero no por ello menos importante (el Café Bar Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito) y desde allí ha iluminado la noche capitaleña.
Stephany gozó de un público súper selecto, entre quienes se encontraban la bailarina y productora Mónika Despradel, el cantautor José Antonio Rodríguez “alelado de amor pero inocente”, como diría la poeta Carilda Oliver Labra, que traducido al dominicano sería algo así como “vuelto loco y sin idea”. El no menos poeta José Mármol, su esposa Zoraya Lara, el también psiquiatra José Miguel Gómez y varios colegas suyos, además de periodistas como Severo Rivera, Ramón Almanzar, entre muchos otros, incluidos los padres y la hermana de Stephany Ortega.
Acompañada de un trío compuesto y dirigido por Manuel Tejada al piano, quien además hizo los arreglos. Con él, Diego Payán en el contrabajo y Gonzalo Frómeta en la batería.
Stephany fue del pop al canto lírico y del canto lírico al pop, administrando cuerdas vocales y esfuerzos, en una muy bien pensada consecusión de temas que establecieron una narrativa, a través de la cual mostró sus capacidades como soprano corolatura alcanzando un sobreagudo de Fa6, que provocó al público ponerse de pie como impulsados por un resorte.
La dominicana que lleva ya más de 20 años en Europa, ha residido en China también por espacio de cuatro años, tuvo una hija, y tiene su residencia oficial en Luxemburgo, desde donde viaja al resto de Europa, Sudáfrica, y China, mercados que ha ido estableciendo con el pasar del tiempo.
Los mejores momentos del concierto -llevado con gracia y salpicado de anécdotas que ofrecieron una imagen más acabada y humana de la artista- fueron “Con te partiró” y “O sole mio”, precisamente de la zona del canto lírico. Y en temas como “Feeling good”, “Para quererte” o “Por amor”.
Stephany Ortega merecería ser invitada por alguno de los artistas dominicanos al Festival Presidente, a que haga aunque sea par de temas. Y después hablamos.
