Prácticamente a horas de echar a andar la Línea 2C del Metro a Los Alcarrizos, un apagón mantuvo detenida a una parte de otra línea. En lo que se investigan las causas, se disparan los comentarios, muchos de ellos interesados, en particular de políticos opositores, que se ceban en el Gobierno para endilgarle la culpa de todo lo que ande mal o no funcione. Coincidencia de la vida, pero apenas a horas de que Abinader se “vista de gloria” con su primera línea del metro enteramente suya, viene el apagón para enrarecerle el ambiente. Pero pensándolo bien, al fin de cuentas si el tránsito capitaleño adolece de su tapón matutino y vespertino, que el Metro sea víctima de un apagón de cuando en cuando, no é pa’ tanto ombe…
