Se recrudecen los apagones, y aunque se diga que son “programados” o que una planta se averió, la gente los relaciona con el precio del barril de petróleo y el aumento de la factura petrolera. Es un fuete difícil de aguantar, si nos atenemos a esta cifra del Banco Central: por cada dólar que sube, la factura aumenta en 63 millones de dólares, lo que multiplicado por 60, para llevarlos a pesos, es 3,700 millones por cada dólar de aumento del precio del barril. No hay que ser economista ni experto en finanzas para adivinar por qué en estos días hay más apagones, suponemos para que las plantas quemen menos petróleo. Estamos bailando en una fiesta a la que no fuimos invitados, pero pagamos los platos que rompen otros.
