La reunión del presidente Abinader con el padre Nino y otros sacerdotes que integran el movimiento “Unidos Somos Más” es un paso inteligente porque no subestima su amenaza contra la construcción de la Autopista del Ámbar por un supuesto daño ecológico en la cordillera Septentrional. El padre Nino y compartes han demostrado capacidad de hacerse sentir, por lo que resulta saludable que se dialogue y que primordialmente se busque contacto con los comunitarios a lo largo del trayecto. Incluso, sensato ha sido que otros funcionarios, entre ellos la vicepresidenta Raquel Peña, y los ministros Ignacio Paliza y Eduardo Estrella se estén reuniendo, con igual propósito “socializador”, con las fuerzas vivas de la región. Ojalá que el Gobierno tenga la capacidad de saber vadear las diferencias que de seguro aflorarán.
