La decisión de suspender el acto del PRM que había sido reprogramado para ayer viernes se tomó el jueves en la noche, después de la carta del presidente Abinader. Pero la realidad es que animo no había, o había muy poco, en los días previos a la fecha la actividad. Prueba de ello es que mientras la primera convocatoria, la del domingo 17, fue muy promocionada por el PRM a través de distintas vías, luego del cambio de fecha no se volvió a hablar de eso. En las redes sociales de la organización no se hizo ninguna promoción, lo que habla de la poca fe de que se diera la actividad, o peor aún, del poco entusiasmo que generaba en las propias filas del perremeísmo. Al final, se dio la suspensión, que era el escenario menos malo. El peor era insistir en realizar el evento.
