Sin entrar en pro y contra de la indexación, el senador Omar Fernández ha dado un golpe de bolsón y dejado al Gobierno y al PRM con la bola en la mano. Es un planteamiento que cae simpático a los que ganan entre 34,600 pesos y 52 mil y más de ahí, porque aplica al monto que excede el límite. Hasta explicar por qué no se aplica resulta odioso, y peor ha sido llevar el tema al debate político, terreno en que Omar “come con su dama”, porque por más bien intencionada que sea su propuesta, a la postre el político siempre procura ganancia política. Con saludos especiales a Hipólito Mejía por ser el que patentizó la frase, el hijo de Leonel los agarró a todos por el pichirrí.
