La ansiedad crece en torno a Venezuela, principalmente en los que en un momento ven clarito que Maduro saltará pero minutos después se les nubla el panorama. Lo más reciente es Lanza del Sur, con lo que algunos cantaron victoria el viernes, pero ya el domingo Trump echa un balde de agua fría: “Podríamos tener discusiones con Maduro”. Sin embargo, el ánimo les vuelve a renacer, casi concomitantemente, con Marco Rubio y su anuncio de que el día 24 declararán organización terrorista al mentado Cartel de los Soles. Es mucho subir y bajar adentro y afuera de Venezuela, con un punto coincidente: expectativas en ambos bandos, con la diferencia de que quizá a uno le haga falta la apuesta propia y perder esperanzas de que un actor externo lo salvará.
