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Como cada año, a finales de septiembre, los gobernantes de la inmensa mayoría de las naciones, incluidas las más poderosas, se dan cita en Nueva York para un cónclave donde todos hablan pero nadie escucha.

Se trata del período de sesiones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), esta vez en su versión 77, y que es totalmente presencial, diferente al de 2020 que fue virtual por la pandemia del coronavirus y el de 2021 que se celebró en forma híbrida.

La agenda de ahora la domina la guerra en Ucrania, lo que relega a segundos planos temas apremiantes como la crisis alimentaria, el clima, la pobreza, el hambre y la desigualdad. Inclusive, porque la acumulación de crisis es tanta, sin precedentes, se espera que 150 líderes mundiales digan presente.

El enfoque en la guerra y en los problemas derivados de ella provoca inquietud, lo que ha llevado a la embajadora de Estados Unidos, uno de los países más involucrados en Ucrania, a pronunciarse por este desbalance.

“A los países les preocupa que mientras nos enfocamos en Ucrania, no estamos prestando suficiente atención a otras crisis en el mundo”, expresó Linda Thomas-Greenfield.

Pero la experiencia enseña que por más trascendentes que sean los temas que se abordan allí, no pasan de ser discursos altisonantes que carecen de mecanismos prácticos para implementar sus conclusiones. Como diría el sociólogo José del Castillo: “Pura retórica inconclusa e inútil; diplomacia bobalicona”’.

Un ejemplo de este vacío es que el presidente Luis Abinader tenía en agenda acudir allí para volver por sus fueros con el tema haitiano, sobre el cual “tronó” en ese mismo escenario el año pasado, pero que por las falencias señaladas lo que dijo allí se quedó en el marco de lo teórico-conceptual, como diría un analista de antaño.

Por esa ausencia de expectativas de que pudiera traernos algo bueno y nuevo, es que estimamos correcto que el presidente dominicano cancelara su visita, porque lo único a lamentar de su apretada agenda son los encuentros bilaterales y reuniones al margen a lo que se les saca más provecho en ese escenario, porque la intervención en el Debate General es casi un cumplido.

Posted in Editorial
agency orquidea

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