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Se conmemoró ayer el día de San Judas Tadeo, uno de los doce apóstoles, santo de las causas difíciles y desesperadas, patrón de la Policía Nacional, por lo cual la institución del orden lo celebró con varias actividades.

En una misa, que resultó la principal ceremonia conmemorativa, no se invocó ni se imploró al santo patrón para que acuda en auxilio de la institución o le brinde su aliento, pese a que ha atravesado en los últimos tiempos momentos difíciles.

Y aunque su causa no parezca tan desesperada como para que San Judas intervenga, sería de gran ayuda su acompañamiento para que no se tronche ni desvíe su curso esta etapa de cambios y profesionalización que la uniformada atraviesa.

En sus más de 85 años, la Policía ha sorteado desafíos y coyunturas que comprometieron hasta su propia existencia, por lo que los avatares del presente deben ser vistos como otros retos por superar, y a diferencia del pasado, nunca como ahora había estado en mejores condiciones de cara al futuro.

Se encuentra inmersa en un proceso que la encamina hacia su transformación, previamente apoderada de programas y herramientas, como un manual de proximidad con el ciudadano, un Código de Ética y una Ley Orgánica que contribuyen a alejarla del modelo abusivo.

Como en todo conglomerado humano, en sus filas hay gente mala y gente buena, por lo que quizá ayude más a su fortalecimiento que la sociedad apueste a su modernización y por los buenos policías, que son los más.

En estos tiempos en que imperan las casi omnipresentes redes sociales, ante cualquier hecho aislado y por la abusiva arrogancia de algunos de sus agentes, la Policía es “calentada”, aunque lo saludable sería no generalizar, por tratarse de una institución de más de 38 mil almas.

Que San Judas, llamado también abogado de las causas imposibles, contribuya a que la Policía pueda “curar” sus crónicos padecimientos, que la reforma elimine de sus filas a la mala simiente y cumpla con eficacia su misión de preservar el orden y la seguridad, sin violencia y sin excesos.

Posted in Editorial
agency orquidea

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