Si hay un partido político que jamás debe olvidar la oposición irracional que el PRM y su periferia mediática -Juan Bolivar Diaz, Andres L. Mateo, etcétera- le hizo en el poder (2014-2020) es precisamente el de la estrella amarilla. De modo, que esa oposición rabiosa no puede ser hoy materia de olvido, de inobservancia; o peor, de entendimiento en nombre de una gobernabilidad que no está en juego, y que si lo está no será por la floja oposición -de todos los partidos oposicionistas, a excepción del que dirige Carlos Peña- de la que ha disfrutado el PRM en el poder, a pesar de la embestida política-persecutoria (judicialización de la política) en contra del PLD, sumado al festival de endeudamiento público sin precedentes, pésima gestión migratoria-fronteriza y degradación política-institucional al llevar, a los poderes públicos, a personeros de la delincuencia organizada.
Entonces, desde esa historia política-fáctica, al PLD no le luce ser racionalmente político-comprensivo con el PRM en el poder, pues tal postura le podría costar caro en el ámbito político-electoral; aunque, como se dice, lo corte no quite lo valiente. Más sin embargo, una cortesía política -aunque Danilo Medina fijó bien la posición, pero convenia dejarse representar por el secretario general ante la reciente visita de Paliza-, aunque sea de forma, puede ser descodificada o leída capciosamente; y eso jamás convendría al PLD y su estrategia de querer volver al poder.
En consecuencia, desde nuestra óptica, al PLD le conviene no sacar ninguna castaña del fuego ni ser comodín útil de nadie; y mucho menos del otrora adversario político irracional que, incluso, no solamente fue denuncia nacional sino internacional y bajo los peores calificativos y fines políticos… (que no se olvides).
Al PRM por lo que fue su irracional política oposicionista y mediática frente al PLD en el poder, hay que darle un poco de su propia medicina, a menos que la “ingenuidad” política ahora sea tónica o sabrá Dios qué misericordia se quiere practicar…..
Si, hay que participar de cuantas iniciativas -llámese cumbre o que ocho cuántos- se propongan para encarar los efectos colaterales u ondas expansivas del conflicto en Medio Oriente; pero jamás obviar que se es oposición y que ese mismo espíritu debe dar, también, para ensamblar o coordinar una oposición, en diversidad, lista para compactarse y desalojar al PRM del poder por incapaz y atreverse a lo peor: facilitar que personeros del bajo mundo ocupen curules en el Congreso, alcaldías y otros ámbitos públicos….(a propósito: ¿cuántos van extraditados bajo el protocolo rutinario y cuántos bajo la estratagema de la figura de la auto-entrega?).
En fin, por lo menos; y aunque es ínfimo, con mi voto jamás el PRM se quedaría en el poder. Y no importa bajo que alianza o jugarreta se quiera colar. Por lo menos, el mío, en 2028 -como lo fue en 2020 y 2024- se lo contarán en su contra. Lo puedo jurar…
Si criticar a Leonel Fernández en 2020, por su garrafal error político-electoral -aliarse al PRM, aunque se quiera negar (la FP celebró más que el PRM)-, fue mi postura; mal haría, en 2028, si exhibo incoherencia llegado el momento …
