¡La nación muestra sensibilidad!

Los seres humanos en general somos sensibles a la pérdida de un ser querido; duele en el alma, que es la parte intangible de nuestro cuerpo. Es el dolor más conmovedor. Cuando se trata de progenitores u otros familiares, la pena agobia a integrantes y amigos; pero si se trata de alguien que ha dado aportes importantes, la conmoción trasciende a toda la población. Los ejemplos cercanos que el país ha tenido, son las partidas de doña Yolanda, madre del Dr. Leonel Fernández y la de Johnny Ventura.
El país mostró, en cada momento, admiración y respeto. Las honras fúnebres de doña Yolanda habló de qué tanto agradece la población del comportamiento ejemplar de una madre y la reciprocidad de un hijo, que trasciende históricamente. A su vez, en Johnny Ventura se reconoce sus décadas de dedicación a la música, en especial al merengue; él contribuyó a crear una identidad nacional. La reacción del país, expresando su dolor en el alma, es altamente significativa, porque revela que se está avanzando en la consolidación de la nación.

¿Por qué se consolida la nación? Porque para que una población llegue a ser una República independiente y soberana, debe pasar por un proceso social e histórico; desde iniciarse como nación, luego desarrollarse y crear sus propios valores e identidades. Pero empieza siendo una población asentada en un territorio, con sus medios de alimentación y vida, lenguaje, religión, tradición y, como la suma de todo. la creación de cohesión y arraigo.
Toda república empieza siendo una nación, para lo cual necesita de muchos años, más bien siglos. La nación se forma como tal, cuando logra cohesión social y arraigo: es decir, su orgullo, apropiación territorial e identidad. Llegado a ese punto, para convertirse en un Estado soberano e independiente, debe proclamarse como tal y organizar jurídicamente ese Estado.

Como puede apreciarse, el paso de nación a Estado requiere de que ese conglomerado humano construya su cohesión social, arraigo e identidad y apruebe una Constitución, la cual define a ese Estado,sus instituciones, su forma de gobierno, los derechos y deberes de gobernados y gobernantes; sobre el comportamiento de todos, crea arbitraje, solución de conflictos y por violaciones de derechos, crea órganos judiciales. En esa constitución se establecen los límites de los gobernantes y, lógicamente de los gobernados.

A finales del Siglo XVIII las naciones del continente iniciaron la proclamación de sus respectivos Estado-nación; las primeras fueron las Trece Colonias inglesas ( EE-UU) en 1776 y le siguió la colonia de Saint-Domingue en el 1804, que dio lugar a la independencia de Haití. A partir de esas dos, se desencadenó en todo ese Siglo XIX un chorro de sucesivas independencias proclamando Estado-nación en casi su totalidad.

“Los criollos” encabezaron esas luchas, no así en Haití. “Los criollos” eran los descendientes de los colonizadores europeos. Se crearon arraigos y cohesión social. En Haití fueron los esclavos, pero su interés era la abolición de la esclavitud, pero a Napoleón y Francia como metropoli, prefirieron favorecer mejor a los dueños de ingenios y plantaciones.

Los Estados-nacionales de mayor identidad, han logrado más desarrollo. La Trinitaria y la Guerra Restauradora fueron nuestro inicio. Doña Yolanda y Johnny parten, con ellos el pueblo muestra arraigo, cohesión y sensibilidad.

Mantente informado!

Recibe en tu correo actualizaciones diarias
de las noticias más importantes de la actualidad.