La Zona Colonial y un caos que no termina

Si usted -asiduo lector de noticias buenas y malas que publica la prensa nacional- quiere ver afectada su salud mental, solo tiene que visitar la vieja Zona Colonial de Santo Domingo.

El “lead” que da inicio al presente trabajo, está diseñado para enfocar -especie de un retrato- la realidad que abate a la Zona Colonial segmento emblemático de Santo Domingo, Ciudad Primada de América.
Ese desorden -es lo que se aprecia- se sintetiza en un caos que lacera la sensibilidad nacional, sin excepción. ¡Porque el desorden social no discrimina!

Este periodista, testigo ocular de esa realidad que norma a una singular anarquía social, es sencillamente increíble lo que ¡ojos humanos pueden observar con manifestación de asombro!

Donde más se siente ese desorden es en el tránsito de vehículos (desde autos, jeepetas, camiones, motores y hasta bicicletas).

En todos los espacios -que en la práctica son angostos- los conductores se ven precisados a “maldecir” al momento de transitar por el caótico lugar.

Pero, ¿y hasta cuándo vamos a tener que soportar esta desgracia?, se escuchó decir, con rabiosa molestia, a una señora -ya con la pesada adultez que arropa a su cuerpo- mientras trataba de “zafarse” de una estrechez que le impedía mover su moderno vehículo.

¡Qué llegue la esperada remodelación! Es el grito de la gente que visita con asiduidad los históricos espacios de la Zona Colonial.

Se insise en que las autoridades, encabezadas por el Ministerio de Turismo, deben avanzar -sin más dilación- los trabajos de remodelación del icónico espacio colonial.

A propósito esta pregunta: ¿O es que concluirá el presente Gobierno y no habrá una remodelación terminada?

Importante detalle: El costo para su remodelación, ha declarado David Collado, ministro de Turismo, alcanza los 90 millones de dólares.

Se asegura que el histórico lugar -que también ha sido bautizado como Ciudad Colonial- tendrá pronto (¿?) “una feliz terminación”.

El gran objetivo, según las autoridades, es modernizar toda su infraestructura, “sin perder el valor colonial y con alta plusvalía inmobiliaria”.

Pero lo que anhela la gente es que -con suma urgencia- se le busque la mejor solución a la anarquía del tránsito…y que se habilten espacios (sumamente necesarios) de parqueos en favor de los sufridos conductores de toda clase de vehículos.

El prolongado caos social en la Zona Colonial debe terminar. Pero, ¿y cuándo será?

Posted in OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas