¡Hola, distinguidos lectores de elCaribe! Aunque me parece que hace un tiempo escribí sobre los saludos precedidos siempre por una coma (,), creo conveniente refrescar al respecto y, en adición a esto, agregar lo que concierne a la norma de las interjecciones, que es similar.
Suelo comenzar la columna de “Periodismo y Gramática” con un saludo vocativo y, como pueden constatar, siempre va a acompañado de una coma (,), porque así lo establece la norma gramatical con respecto a esto que les estoy comentando.
Por ejemplo: «Hola, Luisa. Ayer tuve un sueño extraño contigo». Este es un ejemplo ilustrativo de cómo debemos siempre aislar los saludos con una coma. Te invito a que hagas el ejercicio y que cuando lo veas escrito lo pronuncies en voz alta para que percibas la elegancia de esta norma.
«Cuando aparece un vocativo antes o después de palabras como gracias, felicidades, hola, adiós o bienvenido, se escribe entre comas: “Gracias, maestro”, en vez de “Gracias maestro”», señala a modo de ejemplo la Fundéu.
Un dato importante que nos apunta la Fundéu es que «en los medios de comunicación es habitual encontrar frases en las que el vocativo no está entre comas: «Felicidades campeones», «Adiós libro de papel; sé bienvenido libro electrónico» o «Compañera gracias por la ayuda», donde campeones, libro de papel, libro electrónico y compañera son vocativos».
Recordemos que vocativo es la palabra o grupo de palabras que se refieren al interlocutor y se emplean para llamarlo o dirigirse a él de forma explícita y se escriben siempre entre comas, incluso cuando los enunciados son muy breves, como en estructuras del tipo «No, señor»; «Sí, mujer».
Así pues, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Felicidades, campeones», «Adiós, libro de papel; sé bienvenido, libro electrónico» y «Compañera, gracias por la ayuda».
«Esto mismo afecta a los encabezamientos de cartas o mensajes electrónicos, en los que lo apropiado es escribir “Hola, Ana:”, “Buenos días, compañeros:”, en lugar de “Hola Ana:” o “Buenos días compañeros:”, pues Ana y compañeros son en estos casos vocativos», nos explica la Fundéu.
Pasemos al caso de las interjecciones que, al igual que los saludos, deben aislarse con una coma. Por ejemplo: «¡Ay!, se me olvidó estudiar para el examen de historia de hoy».
La Real Academia Española nos dice al respecto lo siguiente: «Se separan con coma del resto del enunciado las interjecciones (ah, ay, bah, caramba, eh, hola, ándale, atiza, oye, venga) y las locuciones interjectivas (maldita sea, vaya por Dios, etc.): Bah, no tiene importancia».
¡Gracias por leerme!
