Carta a Rafael Devers: Estimado Raffy, ¡DIOS te bendiga!

Tienes que adaptarte a las necesidades del conjunto, hacer lo que te pidan y hacerlo de buena gana, con la misma “carita” que el primer día.

Escuchar artículo
0:00
-0:00
Velocidad

Cuando naciste el 24 de octubre de 1996 en Sánchez, Samaná, tu familia te recibió como una gran bendición, soñando en las tantas posibilidades que tenías de convertirte en un gran hombre.

Con el tiempo te volviste un gran pelotero y en el año 2013 firmaste un contrato para jugar pelota profesional con los Medias Rojas de Boston, quienes te otorgaron un bono de un millón y medio de dólares, por estampar tu nombre en el documento.

Luego pasaste por la liga de verano, ligas menores y liga invernal, hasta que por fin, el 25 de julio del 2017 debutas en Grandes Ligas. No podemos olvidar que ese día te fuiste de 4-0 ante Felix Hernández y los Marineros de Seattle, que tenían en sus filas a Nelson Cruz, Jean Segura y Robinson Canó entre otros dominicanos. Recuerdo que en una entrevista dijiste lo sorprendido que estabas porque ya jugabas al mismo nivel de esos a quienes admirabas.

Más adelante pusiste los números que esperábamos y los Medias Rojas, después de pasar varias temporadas evitando el arbitraje salarial, en el año 2023 te compensaron con un contrato de 10 años y 313.5 millones de dólares, además de un bono con 20 más por firmar.

Todo cambió cuando trajeron otro estelar que jugaba en la misma posición que tú, se quebró la relación laboral, al extremo de que ni el mismo dueño del equipo la pudo salvar, a pesar de que viajó para reunirse contigo en Kansas, por donde andaban los Medias Rojas.

En junio del 2025 terminó esa novela con tu traspaso a los Gigantes de San Francisco. En lo personal, pensé que la experiencia te haría aprender que eres un beisbolista profesional, y que eso envuelve muchas cosas. Por ejemplo, que estás cobrando por jugar pelota. Eres un empleado y tienes que adaptarte a las necesidades del conjunto, hacer lo que te pidan y hacerlo de buena gana, con la misma “carita” que el primer día.

Recientemente te negaste a salir de juego por un corredor emergente. Es como si todavía no asimilas el privilegio que vives, ni recuerdes que aún te quedan más de 200 millones de dólares por cobrar.

Posted in Mister Deportes, OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas