¿Qué pasará -en el marco del complicado y difuso proceso preelectoral de República Dominicana- con el joven dirigente político Omar Frrnández?
La pregunta que da pie al presente artículo podría encontrar una respuesta quizás “ambivalente”, pero, además, ocasionar incertidumbres políticas.
Omar Fernández, quien goza de alta popularidad y que no por casualidad salió airoso por amplia mayoría como candidato a senador por el Distrito Nacional nominado por el partido Fuerza del
Pueblo (FP) que lidera su padre, el expresidente Leonel Fernández, atraviesa por una gran disyuntiva.
Diríamos por una disyuntiva preectoral a propósito de las elecciones presidenciales pautadas por montarse el 21 de junio del 2028. ¡Oh, año 2028, cómo te esperan las ardientes masas votantes!
Pero, por qué, respecto al activo senador, ¿se “cuela” el vocablo disyuntiva? La respuesta para esta segunda pregunta sí debe ser fácil.
La disyuntiva concerniente al joven congresista consiste en que todavía -al momento de exponer estas ideas- no se decide. Es decir, no hay nada oficial sobre su real perspectiva electoral.
No se tiene una clara información de si -aunque acepte el “consejo” o las orientaciones políticas de su admiradores más cercanos- optará por lanzarse en busca de la Presidencia de la República.
Desde luego, para lograrlo tiene que ser nominado por el partido Fuerza del Pueblo (FP).
Es un derecho que le asiste, pero que -y es obvio-, si definitivamnte se decide va a encontrar oposición a lo interno de la misma FP.
No obstante, todavía es extemporáneo para entrar en las definiciones electorolares del momento.
No hay nada definido respecto a los posibles precandidatos presidenciales, no solo en la FP sino también en las otras dos principales organizaciones políticas del país (Partido Revolucionario Moderno -PRM- y Partido de la Libetración Dominicana -PLD-).
Lo que está claro es que muchos extrañan, principalmente en la FP, que Omar no haya declarado que “sí, voy a ser aspirante a la candidatura presidencial”. O que “no seré candidato”.
Además, estar consciente de que su padre es el potencial candidato de la FP.
Por lo que se observa en todo el territorio nacional, Leonel es un firme aspirante presidencial.
Partiendo de esa realidad, es extraño que Omar no haya dejado “sin efecto” su posible aspiración para la consulta comicial del 2028 y dé paso a su padre.
Entonces, ¿sigue su disyuntiva electoral?
Continuará…
