La elección del nuevo rector en la UASD con un amplio respaldo constituye una señal positiva para la vida institucional de la academia, reflejando la capacidad de construir consensos. La UASD no solo forma profesionales; también influye en la discusión pública y en la formación de liderazgos nacionales. Por ello, la estabilidad y legitimidad de sus autoridades tienen un impacto que trasciende el ámbito académico. El desafío ahora será transformar ese respaldo en resultados concretos que fortalezcan la investigación, la calidad docente y el papel de la universidad como referente intelectual y social del país.
