Valentín Amaro
Especial para elCaribe
Nuestro invitado en “Espejo de tinta” es Ángel Matos González, nacido en Aibonito, Puerto Rico (1975).
Poeta y fotógrafo, posee un Bachillerato en Estudios Hispánicos por la UPR, Recinto de Cayey. Su trayectoria literaria incluye múltiples premios en certámenes, como los de la Universidad Politécnica y la UPR-Cayey, y la publicación de cuatro libros de poesía, entre los que destaca Del silencio, la ciudad y otras pasiones in(é)ditas, obra galardonada por el PEN Club de Puerto Rico.
Matos González es una figura activa en la promoción literaria. Ha sido invitado a festivales internacionales de reconocido prestigio —Festival de la Palabra, Festival Internacional de Poesía de La Habana, encuentros en El Salvador y la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, entre otros— y ha impartido talleres en diversas áreas creativas.
Su obra ha sido publicada en periódicos y revistas de Puerto Rico y del extranjero. Además de su labor poética, se desempeña como asesor en literatura y fotografía del Centro Cultural Casa Aboy. Fue reconocido como Exalumno Distinguido de la UPR-Cayey (2011) y obtuvo un premio Emmy como guionista (2017).
Los poemas de Ángel L. Matos presentados en esta entrega articulan una poética de la ausencia, donde intimidad y acontecer dialogan de manera constante. La repetición rítmica y la segmentación temporal transforman lo cotidiano, el insomnio, la despedida, en experiencia colectiva. Su poiesis es sincera y directa; así ha sido desde que lo conozco. No persigue el artificio, sino la precisión que nace de su observación de lo cotidiano como un cronista en alerta constante. Amor, paternidad, migración y muerte se entrelazan desde una conciencia que asume la palabra como memoria activa, refugio afectivo y persistencia frente al olvido.
DICEN QUE HA MUERTO PABLO MILANÉS
Dicen que ha muerto Pablo Milanés
me lo grita WhatsApp me lo repite Facebook
me lo apuñala el noticiario de las 5
me lo cuestiona una llamada tono
y hasta algún susurro en el corazón.
Dicen que ha muerto Pablo Milanés
olas rompen como siempre en el Malecón de La Habana
deambulante pide limosnas en una plaza en Madrid
un retirado apuesta su dinero al peor caballo de la carrera
la TV muestra insensible el último muerto en Ucrania
amantes en el parking estrenan caricias escuchando a “Yolanda”.
Dicen que ha muerto Pablo Milanés
la calle huele a ese breve espacio en que no estás
cierta nostalgia parece cantarme en Spotify
pájaros vuelan en formación al ras de nubes
el poema tiene cierto sabor a ausencia.
Dicen que ha muerto Pablo Milanés
juega a recordármelo la bipolar conciencia
busco cerrar las palabras, la canción, el silencio
procuro olvidar el olvido mientras tarareo ritmos
y una voz que no conocí me deshace los huesos.
Dicen que ha muerto Pablo Milanés
el Caribe llora a Pablo Milanés
América Latina solloza a Pablo Milanés
algún día hijos y nietos conocerán y llorarán a Pablo Milanés
y Pablo Milanés seguirá siendo Pablo Milanés.
A MI LADO DUERMES Y ES LA NOCHE
A mi lado duermes y es la noche
tus sombras taciturnas a solas y sin horas
San Juan se deshace entre pedazos de misterios
América Latina se vuelve revolución de espejos
el Mundo parece revolcarse al lado de tu almohada.
A lo lejos un pasaje destintado marca el vuelo que nunca tomaré
Un mapamundi traza las fronteras donde dormita el suspiro
Es que a veces entre fragmentos encuentro el delirio
mientras todo se deshace al lado de una mudez
en la cueva donde alguna vez habitó el deshielo.
¿Cómo explicarle a Caperucita la metáfora del lobo
o a Picasso el misterio geométrico del cubo?
¿Cómo contar las hormigas en los dreads del bigote de Dalí o tejerle a Frida un corazón de mimbre?
¿Cómo hacer de la retórica una estoica posible?
He visto a Freud amamantado con la teta izquierda de una puta
bajo el farol en una calle de Praga que solo he visto en postales;
he mirado de reojo a Girondo al lado oscuro de la sombra
al vuelo de un poema a mediatinta sobre el río de La Plata;
he puesto una mirada voyerista en la curva de una página muda.
Estás ahí, estoy seguro mientras el reloj de arena se deshace
mi cuerpo es la barriada de mis ancestros
tú la multiplicidad de fórmulas y teoremas conspirados
y es que al final lloverán estrellas, caerán cometas, cambiarán los siglos
seguirás a mi lado dormida sabiendo que eres, eras y serás sólo una palabra.
A LAS 5:55 AM UN HOMBRE ESCRIBE VERSOS
A las 5:55 AM un hombre escribe versos
la noche es una humedad de gotas desnudas
estrellas destellan fugaces flechazos
caen bombas desveladas en Palestina
un televisor se funde al comenzar el noticiario
la mirada se nubla en la pantalla del móvil.
A las 5:58 AM ella duerme a mi lado
parece metáfora de las Mil y una Noche
la cascada de su pelo inunda mis deseos
invento fantasías en la sombra de su abultado vientre
suspiro en la ausencia de sus manos en mi pecho
el tiempo toma la arritmia de mis ganas insomnes
en deseos que se apagan entre sombras.
A las 6:03 AM un poeta escribe versos que nadie leerá
la oscuridad y la luz deambulan entre sus pupilas
resucita recuerdos vestidos de canciones
viste de nostalgia la desnudez de la hora
se mira metafísicamente levitando del sueño
decodifica el latido en eco del verso
parece encontrar poesía en el poema.
A las 6:07 AM el hombre se cansa de escribir
en la intersección muda de la metáfora
ella sigue durmiendo a mi lado inmaculada
sin decodificar los latidos de mi sexo
un hombre/ poeta apaga el verbo
atrás quedan las imágenes inciertas.
Huyo,
un celaje aparca su cabeza en mi pecho
suspiros se escapan como pájaros en primavera
yo ya no veo las horas.
NICOLE LA NOCHE A ESTE LADO DE LA REALIDAD
A mi hija Nicole Matos
en ese acto de no extrañarte
Nicole la noche a este lado de la realidad
es un latido fugaz que te nombra
búsqueda atragantada de historias
un mar que me devela tu cabello
una canción donde juego a extrañarte.
¿Cómo explicarte la muerte del tiempo
los acentos donde se ejecutan olvidos
la encarnación de metáforas rebeldes
esa utopía que solo descifras en mi mirada?
Nicole al otro lado del océano esta ciudad
otro nido de luciérnagas al son del lagarto
sancocho entre Guillén, Martí y Hemingway
tumulto de ecos entre adoquines de sonrisas
Un ronco estallido en la espera del disparo.
¿Cómo dibujarte la nostalgia desde esta isla
plasmar en la curva de tus ojos mi nostalgia
deletrear tu nombre en una ola hasta allá
hablarle al canto de las abejas de ti?
Nicole me sabes nómada en el verso de tu aliento
el sonido del naufragio tiene velas desveladas
mientras a solas entre edificios tatúo suspiros incoloros
una estrella sobre la plaza parece traerte
y es que en La Habana extrañarte es poéticamente alucinante.
ALGÚN DÍA HABRÉ DE FALTAR
Algún día habré de faltar
la noche reinará sobre mi recuerdo
un coquí tarareará mi canción favorita
Casiopea suspirará mi perseguido olvido
el rocío brindará entre humedades huecas
no faltarán segundos en el corazón del lagarto.
Habrá de quienes ojos lluevan memorias
bañadas de algún momento fugaz como rayo
mi nombre bañará labios proscritos
seré amado entre balbuceos por última vez
se hará fila sobre mis restos salpicados de látigos
y hablarán sobre un cuerpo náufrago de alientos yertos.
Allí estará en fila la herejía del tiempo
caravana de fantasmas escoltarán mi adiós
en las redes recitarán sobre palabras los muertos
arderá la última llamarada en una zafra con mi pronombre
en algún lugar se llorará lo que pude ser y no fui
habrá quien me dedique un poema salpicado de fantasías.
Se harán tertulias sobre las cenizas
donde ardieron los párpados del nigromante
tal vez se deshoje como moda en una canción latiente
que apalabre voces en la bocanada de la nostalgia
mientras un réquiem resonará entre llamadas sin tono
en augurada expiración en el corazón de la amante.
Llegará el día en que parta sin ser notado
sentiré el no sentir tatuado en la partida sin ira
dejaré de herencia versos en el ojo de la tormenta
mis genes al suelo poblarán de estiércol la nada
seré engullido en el último ocaso de un verso
me vestiré de musgos las alas en vuelo de luto.
Esta página es una colaboración especial para este suplemento.
