El análisis, y más si es político o geopolítico, debe basarse en hechos concretos, duros, tiesos, con lo que se evita crear falsas expectativas o desengaños. Cuando Trump desplegó en aguas del Caribe frente a Venezuela ocho buques, un submarino, y aviones en Puerto Rico, apareció quien le contara los días a Maduro, pero otros dijeron que era mejor esperar para no generar expectativas entre muchos venezolanos esperanzados de que venga un actor externo a salvarlos. Ya van cerca de dos meses y Maduro no cae; al contrario, dice Trump que por hundir tres botes de manera letal ya no entra droga “vía acuática” y que ahora va a atacar “a los cárteles que vienen por tierra”. Si se retira la flota sin haber pasado nada, la decepción será mayúscula.
