La sentencia del TSA que mutila el Parque Nacional Jaragua a favor de una empresa privada que interpuso un recurso de amparo, ha empezado a crear ruidos y despertado, estaban durmiendo, a grupos sociales y científicos militantes de este tipo de causa. Dormidos porque el caso se ventilaba desde octubre de 2025 y el fallo es de noviembre. Aclarar primero que nunca estaríamos de acuerdo con la sentencia de marras, pero sorprende que ambientalistas tan activos, cuya característica principal ha sido privilegiar la denuncia pública e inclusive obviar los canales institucionales, estuvieran ajenos a esta acción de amparo y a la celebración de las audiencias. Pero nunca es tarde, así que… ¡A la carga que hay áreas protegidas que salvar! Más atentos para la próxima, es su razón de existir.
