Insaciables

Nunca es demasiado, siempre hace falta algo más. La preparación profesional no cesa, terminados unos estudios, surgen otros más actualizados y modernos porque el conocimiento no se detiene, evoluciona, exige vigencia y convierte en obsoleto todo lo aprendido con anterioridad. Los ingresos no son suficientes porque aparecerán nuevas necesidades que precisan ser cubiertas, a través de ambiciones inéditas que se transforman y van elevando su nivel, en la misma medida en que se asciende y se han dejado atrás las carencias de antaño.

No basta una época de brillo, hay que extenderla con otras realizaciones y distinciones, lo pasado pasó y hay otras cimas que escalar en esa lucha desenfrenada por mantenerse a la vista porque caer en el anonimato es prácticamente el pecado mortal de tener que ser olvidado y no distinguirse entre las masas. En la familia se exige una perfección de manual, respeto a los mayores, grados académicos de excelencia y destacarse en alguna actividad extra curricular, el fracaso no es una opción y derrumbaría esa imagen impoluta que se pretende mantener ante los demás.

Un solo matrimonio y la monogamia es para mediocres, se tienen que buscar experiencias nuevas porque la vida es una sola y las relaciones pueden ser múltiples, desperdiciarse en una sola es de conformistas. Hay amigos para todos los escenarios, los que ayudan en los propósitos, con los que se puede ser uno mismo, los que comparten las ideas, los socialmente convenientes -aunque no cercanos- y los de larga data con los que no se pueden ocultar los orígenes ni los defectos.

En el ejercicio laboral, mantenerse dentro del montón es impensable, las oportunidades, si no surgen, se crean en un apetito feroz de alcanzar una superioridad aunque rueden muchas cabezas en el trayecto, se pisen lealtades contra los mismos que impulsaron para avanzar o la vergüenza se guarde en un cajón. En esa travesía a la que se llama vida, hay un punto de partida y en el de llegada debería dejarse como impronta el impacto logrado porque, como expresó Maya Angelou, la gente podrá olvidar lo que se dijo y lo que se hizo, pero nunca cómo se le hizo sentir.

Posted in OpinionesEtiquetas

Más de opiniones

Más leídas de opiniones

Las Más leídas