El presidente Luis Abinader encabezó hace una semana una actividad con los perremeístas de Italia. Como tenía puesta la ropa de presidente del PRM, aprovechó para hacer algunos pronunciamientos en esa condición, que ostenta desde el pasado 6 de septiembre. El mandatario, como él mismo lo dejó claro, va a delegar una parte de las funciones que le toca en el máximo cargo directivo del partido oficialista. Pero de vez en cuando va a tener que decir y hacer cosas que otros no pueden decir ni hacer por él. Los pronunciamientos que hizo desde Italia, pero en un español muy claro, son una muestra de ello.
El llamado: “No desmeritar”
Abinader se definió como el garante de la unidad y la democracia en su partido, lo cual no sorprendió porque eso es casi parte de la “descripción de puesto”. Eso le toca sí o sí. Lo que sí llamó la atención fue que hiciera un llamado a propósito del activismo por la candidatura presidencial. No hay una cita exacta de sus palabras, pero la nota enviada a los medios por el PRM consigna que Abinader le dice a los dirigentes que promueven proyectos que para defender a sus candidatos y candidatas “no tienen que desmeritar a los demás”. Lo curioso es que Abinader hizo ese llamado y no había pasado una semana cuando se dio un caso en el que fue exactamente eso lo que se vio, un intento de un dirigente por desmeritar a uno de los presidenciables. Parece que no fue un simple llamado del gobernante, sino un alerta ante señales de lo que podría venir…
Solo el inicio
Paradójicamente, el primero que emite una expresión que parece desconocer la exhortación del presidente del PRM es un dirigente caracterizado por su prudencia y su don de gente. El que ve a Jesús Vásquez se lleva la impresión de que es un bonachón, y es casi seguro que después que lo conozca lo confirme. Con este episodio se visualizan dos puntos preocupantes para el PRM. El primero es que si eso fue Chu, hay que imaginarse lo que pasaría si entran en escena los dirigentes radicales y agresivos, que existen en el PRM, como en todos los partidos. Y lo otro es que esto apenas comienza. Quizás el presidente de la República tenga que ponerse más a menudo la otra ropa…
