Conozco gente buena, pero equivocada, que da ventajas a las inseguridades, y hace de los recuerdos sus principales influencias, Con tanto miedo de vivir sus bendiciones buscan desesperadamente justificaciones puntuales para autosabotearse. Creen que su felicidad es demasiado buena como para ser cierta, prefieren empatizar con la rebeldía en lugar de tener la osadía de vivir sus sueños o revolucionar su realidad. Pasaron tanto tiempo bajo dolor que sus mentes y rostros reflejan esa forma que delata todo lo vivido. Tanto tiempo el dolor fue el único lugar seguro que no pueden acercarse sosegadamente a la anhelada paz. Ciertamente, la tormenta principal estuvo dentro; malas influencias, recuerdos tóxicos e imaginaciones, pero urgente, Jesús debe gobernar esa tormenta y tu extenderte la mano. Tan pronto te saque, por favor, no crees otra.
