Marco Rubio se ha convertido en una figura relevante de la política estadounidense hacia Cuba, aunque no nació en la isla. Su padre salió de territorio cubano en 1956, cinco años antes del triunfo de la Revolución de 1959, algunos cubanos creen que su padre cooperó con el movimiento 26 de julio de Fidel Castro. Aun así, las decisiones sobre el futuro cubano no deberían quedar condicionadas exclusivamente por las experiencias personales ni posiciones de los sectores más enfrentados al Gobierno de la isla. La política exterior estadounidense necesita considerar los intereses de ambos pueblos y las posibilidades de entendimiento.
