Se lo dijimos

No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere escuchar. Es eso lo que les ocurre a los dirigentes del «cartel del cambio».

Desde que en 2021 cambiaron el nombre a Comer es Primero por Aliméntate, denunciamos la manipulación de los padrones y el abuso que el PRM hace de los programas sociales con fines electorales.

En el artículo «De la focalización a la manipulación electoral» denunciamos que, en 2024, el Estado asignó RD$27,170 millones al programa Aliméntate, 3.25 veces más de los RD$8,353 millones de lo pagado en 2019, y señalamos que el aumento se explicaba por la indebida inclusión de 583,854 hogares, que pasó de 802,898 a 1,386,852, entre 2019 y 2024.

Cuando los hogares en pobreza general (537,364) fueron cotejados con los beneficiarios de Aliméntate (1,500,000), se notaba un excedente de casi un millón de familias (962,636) que por su condición socioeconómica no deberían recibir subsidios. En ese momento preguntamos: ¿O faltan pobres, o sobran beneficiarios?

La manipulación de los padrones para ganar las elecciones de 2024 le costó al país RD$13,447 millones, transferidos a hogares no pobres. Según datos de la ENCFT, en ese año el programa Aliméntate entregó RD$13,668 millones al 50% de los hogares ubicados en los deciles 6 a 10, violando la reglamentación del Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN).

En ese año también se abultaron los padrones de Bono Gas Hogar y Bono Luz. La ENCFT confirma que el 50% de los hogares de más ingresos recibieron parte importante de los dos subsidios, principalmente, del Bono Gas Hogar. El 53.4% de los beneficiarios pertenecían al 50% de los hogares con mayores recursos.

De los RD$7,315 millones pagados, RD$3,906 millones se entregaron a familias que no requerían apoyo (deciles 6 a 10). Se les transfirieron RD$3,409 millones. En el caso de Bono Luz, los traspasos fueron de RD$4,358 millones, confirmando que, el 50.6% de los beneficiarios no requerían apoyo de los programas sociales.

Por el artículo de Andy Dauhajre, «¿Quiénes reciben Aliméntate, Bonogás Hogar y Bonoluz?», nos enteramos de que el 86.6% de los hogares beneficiados por Aliméntate en 2025 fueron familias no pobres (1,174,820), mientras que solo el 13.4% eran pobres (181,206). Asimismo, 1,210,549 hogares recibieron los subsidios de Bono Gas, y de este total solo 160,002 familias se clasificaron en situación de pobreza monetaria.

En caso de Bono Luz los hallazgos son escandalosos. De los 591,892 hogares que recibieron el subsidio en 2025, el 89.4% (529,393) no eran pobres, arrojando un error de inclusión de 89.4%, el más elevado entre los tres programas.
Lo que se ha mostrado es solo la punta del iceberg. Cuando se analizan los montos recibidos por los hogares se comprueba que la ausencia de moral y la indolencia del «cartel del cambio» no tiene límites. Están dispuestos a todo para comprar nuevamente las elecciones. Ahora, las del 2028.

Según la ENCFT 2025, los hogares beneficiarios de Aliméntate recibieron RD$28,592,637,047. De ese monto, el 1.0% llegó a las familias en extrema pobreza, el 12.5% a las ubicadas en pobreza moderada y el 86.5%, es decir, RD$24,746,375,972 se entregaron a familias que no dependen de los recursos del gobierno para satisfacer sus necesidades más acuciantes.

Una transferencia diseñada para paliar el hambre de la gente más humilde se malversa con fines electorales. El “cartel del cambio” desvía sus fondos para comprar conciencias.

En el caso de Bono Gas, de los RD$4,224,422,571 que la ENCFT 2025 registra, las familias no pobres concentraron el 86.5% y las de extrema pobreza solo el 1.1%. Con Bono Luz, los no pobres se quedaron con RD$4,145,943,845 (89.4%), mientras que los extremadamente pobres les correspondió solo el 0.7% (RD$30,987,443).

La gravedad de la denuncia obligó al presidente a responder públicamente, señalando que la elevada proporción de beneficiarios no pobres explica al éxito de su política de reducción de la pobreza. Sin embargo, no respondió la pregunta fundamental: ¿por qué en 2025, 303,224 hogares que permanecían en situación de pobreza monetaria estaban excluidos de Aliméntate, mientras 1,174,820 hogares que no eran pobres recibían el subsidio?

Estamos en presencia de un partido que llegó a palacio sin un plan de gobierno, pero con un ambicioso plan de negocios. Cada necesidad social la convierten en negocio para los amigos y para comprar elecciones.

Hasta cuándo los medios de comunicación y la sociedad van a permanecer impávidos ante los abusos y las tropelías que está cometiendo este gobierno en nombre de los pobres malversando los fondos públicos.

En la “jerga” técnica al despilfarro de los fondos públicos se les denomina “filtraciones”. Se presentan cuando los beneficios de un programa se extienden a familias que, por su condición económica no necesitan apoyo.

Debemos dejarnos de eufemismos y llamar a las cosas por su nombre. La manera en la que actúa el “cartel del cambio” se llama corrupción.

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