Al margen del estancamiento de nuestro país, las pruebas PISA 2025 reflejaron deterioro educativo global. Pantallas e inteligencia artificial se citan como los potenciales culpables. Las primeras por distraer a los alumnos, por lo cual se ha tomado ya la iniciativa de prohibir los celulares en escuelas. La segunda plantea el problema de que les ahorra el trabajo, les hace la tarea. Ya no tienen que pensar ni investigar ni redactar nada. Cualquier asignación se la resuelve la tecnología automáticamente, en cuestión de segundos. Luego no se molestan en leer lo producido. Bueno, quizá eficiencia y aceleración productiva pueden ser meta deseable en el plano laboral e industrial, pero no en el proceso educativo. l
