Ayer finalizó la Semana Mundial del Agua (24-28 agosto), este año con el lema “Agua para la acción climática”, pero su celebración en el país transcurrió casi desapercibida a pesar de que, como nos lo decía religiosamente cada día Pepe Justiniano por radio Continental, “el agua es vida”.
No es una crítica a la inacción, pero hay un Gabinete del Agua o Mesa del Agua que quizá debió tener un programa especial para crear conciencia de que es un recurso a economizar y utilizar de forma racional, tanto cuando abunda o en tiempos de escasez. Aunque no es asunto de un día o semana, lo recordamos para sugerir al gobierno campañas permanentes y que sume de manera voluntaria a grupos organizados de la sociedad, desde juntas de vecinos hasta iglesias.
