Anunciarán hoy el operativo policial para garantizar la seguridad durante las fiestas, que siempre trae la contradicción de que mientras por un lado se pide prudencia, principalmente al conducir vehículos de motor y la ingesta de bebidas alcohólicas, por el otro se liberaliza el horario de expendio y se extiende el lapso para que los sitios de diversión permanezcan abiertos. No es que haya oposición per se a que se relaje la restricción, pues si hay excesos no es por el alcohol, es por el que lo bebe, pero no hay razones para la modificación. Quizá en vez de rienda suelta a la ¡fiesta y mañana gallo!, se debiera abrir espacio a la educación formal y vial y, algo importante: la aplicación de la ley a “popis” y “wawawás” sin distinciones.
