Interesante la propuesta del juez constitucional José Alejandro Vargas para que las preguntas a formular en el Consejo de la Magistratura a los aspirantes a jueces se introduzcan previamente en un recipiente y extraídas al azar frente al público. Eso garantiza mayor transparencia y evitaría, dice él, que aspirantes “clarividentes” memoricen preguntas que previamente saben que les harán y se luzcan como titanes del saber jurídico. Así ninguno llevaría ventaja ni se aprovecharía de consejeros amigos, políticos (PRM y FP) o magistrados (SCJ y TC). Importante también que las preguntas se escriban en papelitos y que no haya bolos numerados, por el cuento del niño que lo extraía de un globo, para más transparencia e inocencia, pero aconsejado con anterioridad de que cuando tanteara sacara un bolo que estuviera frío.
