A propósito del aniversario de la gesta restauradora, proponemos reivindicar la necesidad de mantener viva en la memoria histórica a ese pueblo que en 1863 demostró ser capaz de enfrentarse a cualquier poder de la tierra para defender su autonomía. El mismo pueblo que 102 años después, en la guerra de abril de 1965, exhibió la misma estirpe porque si bien las nuevas realidades del mundo no son las de antes, no es menos cierto que los pueblos tienen su cultura, sus creencias y su idiosincrasia que no hay modernidad que se las borre, so pena de envilecer. Que no desaparezcan nuestros héroes y mártires ni se sustituyan las fechas históricas. Hay que mantener viva la historia, que para Cicerón es luz de verdad y vida de la memoria.
