La diabetes, cuyo día internacional se conmemora el 14 de noviembre, figura entre los peores enemigos silenciosos, porque se detecta casi siempre cuando ya está avanzada, por los costosos tratamientos y consecuencias dolorosas y graves.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) escogió como tema para este 2025, “La diabetes en todas las etapas de la vida”, con el que subraya que todos los diabéticos deben tener acceso a una atención integral, entornos favorables y políticas que promuevan la salud, la dignidad y el autotratamiento.
Esta campaña enfatiza la importancia de un enfoque basado en el ciclo de vida para la prevención, tratamiento y bienestar general de quienes la padecen, porque puede afectar en todas las etapas de la vida: en la infancia, edad reproductiva, edad laboral y en la vejez.
En menos de 40 años el número de personas con diabetes en el mundo casi se cuadruplicó. Se estima que 425 millones de adultos la padecían en 2017, frente a 108 millones en 1980. Este preocupante crecimiento también se extrapola a América Latina, donde es la cuarta causa de muerte. Datos de 2024 arrojan para República Dominicana una prevalencia del 17.6% en adultos, equivalente a 1.2 millones de personas.
Tiene también estrecha relación con la obesidad y, cuando se combinan, es necesaria la intervención del médico, que deberá definir un tratamiento, aunque existen formas de reducir sus efectos antes de agravarse.
Ayuda adquirir hábitos saludables, una dieta balanceada, no consumir demasiados dulces ni bebidas azucaradas, no mezclar postres con comidas grasas, hacer ejercicio, reducir el café, evitar el alcohol y no fumar.
El sedentarismo, la falta de actividad física, la comida abundante, crean condiciones para esta patología, por lo que se recomienda, además, efectuarse análisis periódicos de sangre; otro síntoma suele ser la aparición de glucosa en la orina, heridas que no cicatrizan y problemas de erección.
Una manera de sumarse a esta fecha es informarse de las causas, efectos y tratamientos, pero sobre todo de cómo prevenir esta enfermedad, porque cuidar la propia salud significa cuidar a los que nos rodean, y una existencia saludable es siempre la mejor compañera de vida.
