Nada que fingir

Existe una diferencia enorme entre fingir lo que haces a fluir mientras haces lo que amas, porque parte de tu esencia va dejando su estela en todo tú accionar. Puede que no seas perfecto, pero eres la persona perfecta para hacer lo que haces mientras lo das todo, trabajas con excelencia y cuidas los resultados. Por ello es una locura imitar o competir con quienes fluyen libremente pero están presos de sus convicciones y hábitos excepcionales. La esencia no se finge, la entrega tampoco y la gracia mucho menos. La Biblia dice que “al que tiene, más se le añadirá” por eso las acciones de ellos van acompañadas de creatividad, carisma, chispa, sabiduría y fe. Nada es tan auténtico como uno que mientras ama vive, mientras da, se da, mientras trabaja, brilla y cuando comparte bendice.

Posted in Opiniones, Rosas para el alma

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