Nunca estará de más resaltar valores centrados en la independencia, la libertad y soberanía de República Dominicana. En momentos de amenazas y oscuros nubarrones que se ciernen sobre América Latina y el Caribe, no sobra recordar que aunque en el país no se vive en una etapa de la democracia plena a la que se podría aspirar porque se conculcan derechos humanos y padecemos una sociedad de injusticias y privilegios, disfrutamos, en lo fundamental, de un Estado de Derecho que debemos preservar, lo que no ha sido regalo de gobierno o individuo alguno, sino porque el pueblo siempre ha estado presto a honrar, con tesón, lo que consagra el Himno Nacional sobre ser libres. Ojalá en estos desafiantes días no aparezca quien desee comprobarlo y se equivoque con nosotros.
