El fallo de ayer en dos de las estaciones del Metro produjo un efecto cascada hacia otras y, consiguientemente, al flujo vehicular general, por lo que hubo molestia y enojo y mucha gente que no llegó a tiempo a su trabajo o escuela. Hubo quienes sacaron la conclusión, como se dice en el argot beisbolero, de que el Gobierno está en un “slump”, porque hay cosas una tras otra que le salen mal. No bien llega un nuevo director a la Opret y tiene que apelar a “El libro de las excusas con su ñapa”. ¿Lo recuerdan?, texto de Freddy Beras Goico que parece de cabecera de funcionarios que a esta altura del juego tiran piedras hacia atrás y echan la culpa o achacan su inacción a la situación que heredaron.
